'El Hormiguero' recibió este martes 22 de septiembre a dos 'terremotos' de invitados. Julián López y Pepa Charro visitaron a Pablo Motos para presentar la obra '53 domingos', protagonizada por ambas y escrita y dirigida por el cineasta Cesc Gay. La 'terremoto de Alcorcón' fue la encargada de abrir boca tanteando parte de la trama. Contó que la obra habla de la relación de tres hermanos cuando hay un padre anciano y viudo que cuidar. «Es lo que pasa siempre en las familias, los tira y afloja», adelantó. Los hijos se deben turnar para asumir la responsabilidad e internarlo, o no, en una residencia. Y es ahí donde empiezan los problemas, añadió su compañero de reparto. Es un momento delicado. «Hay gente que sí que está a favor, otra que se hace la despistada, luego hay secretos entre ellos… Ahí surgen las rivalidades. Y mientras, la vida va pasando», comentó, resumiendo la trama, aludiendo a la célebre frase de John Lennon: «La vida es lo que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes» Pablo Motos los incitó a que soltaran algún 'spoiler' más, a lo que Pepa Charro respondió acordándose de los otros actores protagonistas, Xavi Mira y Candela Serrat. El presentador cambió entonces de tercio y lanzó una pregunta que poco tenía que ver con la obra: «Vosotros de mayores, ¿quién querríais que os cuide?». La actriz lo tuvo claro. «Porque es una cosa que va a pasar», afirmó. Charro planteó la posibilidad de que varias personas sin hijos, como es su caso, decidan compartir esa etapa de su vida: «Cuando tengamos 80 años, si es que llegamos, pues tenemos una casa, compartimos casa, tenemos ahí unas enfermeras, enfermeros, médicos que pagamos entre todos». En definitiva, una especie de comunidad de amigos para afrontar juntos la vejez y repartir también los gastos de la casa, la luz o la atención sanitaria. Una propuesta que provocó las bromas de Motos por la posibilidad de que en la comuna anduviesen «desnudos todos, las risas las fiestas...», señaló la invitada. «Si es nudista ya me gusta», reconoció entre risas el presentador. Con su particular sentido del humor, Julián López fue más allá. «A mí me gustaría que me cuidara o un robot, o mi gata Celia», aseguró. Para el actor, además, '53 domingos' supone su primera experiencia sobre un escenario. Aunque lleva años trabajando en cine, televisión y sketches, reconoció que enfrentarse a su primera función fue una experiencia completamente nueva. Motos quiso saber en qué momento pensó «qué hago aquí» y el actor reconoció que «el miedo de 10 es 12, casi te diría». «Justo antes de salir comprobé eso de lo de ir al baño antes y salir, que es así, que aunque tú hayas ido dos veces o tres antes, vas a ir otra vez. Es el organismo, es el pis del miedo», explicó entre risas. Aunque valora sobre todo la emoción de reencontrarse con el público y comprobar su reacción, especialmente en una comedia, la sensación al principio es puro vértigo. «Arrancaba la cosa y decías: es que aquí esto no se detiene, esto no se detiene». Es una sensación que, según se sinceró, no había experimentado en sus anteriores trabajos. «El corazón te va a mil y tienes que respirar, confiar en ti, en tus compañeros y compañeras y disfrutar y ya está, surfear».