Encontrarse el coche con una ventanilla rota, una cerradura forzada o el interior completamente revuelto es una situación que puede llevar al conductor a actuar por impulso. Sin embargo, antes de recoger los cristales, ordenar el habitáculo o mover cualquier objeto, hay una primera medida que puede resultar clave, no tocar nada y documentar el estado del vehículo.Seguir leyendo....