Con los 69 años casi recién cumplidos, José Coronado (Madrid, 1957) sigue protagonizando cada año algunos de los proyectos audiovisuales más prometedores de nuestro país. La edad no ha frenado la imparable carrera del actor español , que en los últimos tiempos ha participado en producciones tan exitosas y aclamadas por la crítica como 'Nueve reinas', 'Los creyentes', 'Legado' , 'La chica de la nieve' o 'Entrevías'. A punto de cruzar la barrera de los 70 , el intérprete estrena el próximo 25 de septiembre uno de los proyectos más esperados de los últimos años para los amantes de la literatura española. Se trata de la miniserie 'El problema final' , basada en una novela de Arturo Pérez-Reverte , donde Coronado encarna al protagonista, un actor retirado que, tras años encarnando a Sherlock Holmes en la pantalla, se acabará convirtiendo en el encargado de descifrar un asesinato. Este nuevo trabajo se suma ya a su extensísima carrera, que se acerca ya a los 40 años. Lo que pocos saben es que, a pesar de que ya se ha acostumbrado a esta delante de las cámaras, la carrera profesional de José Coronado no siempre estuvo vinculada al mundo de la actuación. De hecho, no fue hasta finales de los 80 cuando, después de hacer sus pinitos como modelo, conoció a Paola Dominguín y, animado por ella, decidió probar suerte en el teatro. Tenía casi 30 años cuando se matriculó en un curso de arte dramático en la Escuela de Cristina Rota y el resto es historia. Antes de probar suerte como intérprete, el madrileño trató de continuar con sus estudios superiores en la universidad. Primero se matriculó en Medicina , donde se mantuvo dos años, y después dejó el mundo de la salud para enrolarse en la carrera de Derecho , que tampoco llegó a acabar. Ni siquiera en aquel momento le gustaba ninguno de esos dos ámbitos, pero decidió probar suerte animado por su padre, José María Coronado, que fue decano del Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones y subdirector general de ITT. « Me enseñó que hay que formarse, hagas lo que hagas , así que me metí a hacer Medicina, y luego Derecho», contó hace unos años en Vanity Fair. Su progenitor fue una pieza clave en que el protagonista de 'Entrevías' se animara a continuar con sus estudios, pues le transmitió siempre la necesidad de seguir aprendiendo. « Mi padre lo que quería era verme feliz y en movimiento . Era un apasionado del conocimiento», recordó el intérprete español, que siempre vio cómo su padre se empapó de todos los intereses que tuvo durante su juventud. «Cuando yo empecé a estudiar Medicina, él también comenzó a estudiar Medicina. Cuando me pasé a Derecho, se empapó de leyes. Luego tuve una agencia de modelos y se interesó en el mundo de la moda. Así que, cuando me metí en el cine, por supuesto se convirtió en cinéfilo», dijo en esta entrevista. En esta misma conversación aseguró que entró en la universidad porque «tenía que meterse en algo» y no por verdadera vocación. Ahora, echando la mirada atrás, Coronado es consciente de que tomó la decisión correcta al dejar los estudios. « Fue lo mejor que hice. Nunca supe cuál era mi vocación , ni siquiera cuando empecé en esta profesión», desveló entonces. A pesar de ello, aquellos años le enseñaron mucho de la vida, algo que le ha permitido destacar también ante las cámaras frente a otros compañeros de profesión. «Abrí restaurantes, organizaba cursos de esquí, me hice coreógrafo, tuve una agencia de modelos, viví la noche... Eso es muy importante para un actor. Muchos se pasan la vida en talleres pero luego no han vivido, y eso luego se ve en pantalla », aseguró a la citada revista.