Ninguno de ellos llega a cargar una centésima parte de la capacidad de un petrolero, pero miles de ellos unos detrás de otros, como en una fila de hormigas, poco a poco van dando salida al crudo en una apocalíptica imagen geoestratégica. A esas hormigas se las conoce como los OTT (Oil Tanker Truck), los camiones cisterna que, cada vez más numerosos, tratan de aliviar el atasco del petróleo iraquí, cuya salida a través del estrecho de Ormuz se encuentra taponada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Seguir leyendo....