En 1969, para ir de la Catedral de San Pablo en Londres a los juzgados, o de los despachos de abogados a las casas de los ministros, tenías que atravesar la calle Fleet. El poder se cruzaba por unas aceras donde, no podía ser de otra manera, se establecieron los periódicos de la época, un tiempo glorioso para el periodismo y su negocio. Y allí viaja el siempre frenético y controvertido Danny Boyle para filmar su nueva película, 'Ink', un retrato de los orígenes del tabloide de Rupert Murdoch 'The Sun' , epítome del sensacionalismo y el periodismo basura con desnudo incluido (siempre femenino) en la página 3. Boyle, que siempre ha estado pegado a su tiempo, ya fuera con... Ver Más