La Universidad de Plymouth crea una IA que detecta en el historial médico señales de cáncer de vejiga hasta cinco años antes del diagnóstico

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El cáncer de vejiga puede dar señales antes del diagnóstico, pero encontrarlas no es nada sencillo. La sangre en la orina es uno de sus avisos más conocidos, aunque también puede aparecer por piedras en el riñón, problemas de próstata y otras causas que nada tienen que ver con un tumor.Investigadores de la Universidad de Plymouth han creado una herramienta capaz de revisar el historial médico y buscar combinaciones de síntomas, hábitos, medicamentos y consultas que podrían pasar desapercibidas por separado. Algunas señales aparecieron hasta cinco años antes del diagnóstico, aunque el sistema fue mucho más eficaz durante los últimos 12 meses.Casi 70.000 historiales para encontrar 38 señales importantesEl equipo analizó datos de casi 70.000 pacientes recogidos entre 1995 y 2020. Su modelo, llamado PRECISE-AGZ, comenzó estudiando 48.261 posibles indicadores, desde el tabaquismo y el ejercicio hasta enfermedades previas o tratamientos utilizados.Después redujo esa lista a 38 factores que, combinados, ofrecían las pistas más útiles. En las pruebas, el sistema identificó correctamente el 85% de las personas que tenían cáncer de vejiga y clasificó bien el 91% de quienes lo padecían.La clave está en que no busca una única señal. La sangre en la orina, por ejemplo, puede significar cosas distintas dependiendo del resto del historial del paciente. El modelo también encontró relaciones inesperadas con enfermedades como el Parkinson o la demencia, y con medicamentos como el tamoxifeno. Los investigadores insisten en que eso no demuestra que esas enfermedades protejan frente al cáncer ni que el fármaco lo provoque.Este tipo de trabajos muestra hasta dónde está llegando la IA aplicada al cáncer, desde buscar señales tempranas hasta analizar cómo puede evolucionar un tumor.Podría reducir pruebas innecesarias, pero todavía necesita más validaciónHoy el diagnóstico definitivo suele requerir una cistoscopia, una prueba en la que se introduce una pequeña cámara hasta la vejiga. Es útil, pero también invasiva, de modo que elegir mejor quién la necesita podría evitar procedimientos innecesarios y acelerar la atención de quienes tienen más riesgo.PRECISE-AGZ divide a los pacientes en tres grupos: riesgo bajo, una zona intermedia y riesgo alto. La idea es que los médicos puedan decidir con más información quién necesita una prueba cuanto antes y quién puede seguir bajo vigilancia.No sería la primera vez que una herramienta de este tipo intenta adelantarse al comportamiento de un tumor. Otra investigación reciente desarrolló una IA capaz de predecir metástasis analizando cientos de señales genéticas.Eso sí, el sistema de Plymouth todavía no está listo para utilizarse de forma general. Todos los historiales procedían de una base de datos de Gales, por lo que deberá probarse con pacientes de otros lugares y sistemas sanitarios.El avance, por tanto, no consiste en diagnosticar el cáncer cinco años antes con certeza. Lo que demuestra es que el historial médico puede contener patrones útiles mucho antes de que llegue el diagnóstico y que una herramienta bien entrenada puede ayudar a encontrarlos.