La complicidad con la que Maite Fenollosa mira y trata a sus alumnos se palpa en cuanto cruza el patio. Directora y maestra de Educación Física -faceta que no quiso abandonar al asumir el cargo de directora de la escuela Franciscanes Universitat de Barcelona-, mantiene con ellos una cercanía que parece reflejar su manera de entender la escuela. La conversación transcurre con el bullicio de fondo de un patio interior del Eixample, lleno de niños correteando. Es la hora del recreo. En medio del tsunami que atraviesa el sistema educativo, la docente habla con pasión de su pequeña escuela, que acoge a un alto porcentaje de alumnado NESE, y de su empeño por ofrecer una oportunidad a cada niño.Seguir leyendo....