El drama post-mortem de Dolly Parton: su sobrino, despedido de su empresapor amenazas de muerte

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Si Dolly Parton levantara la cabeza y viera lo que está pasando en su familia tras su muerte, se revolvería en su tumba. La empresa gestora de su patrimonio ha despedido a Bryan Seaver, su sobrino y jefe de seguridad, y ha obtenido una orden de alejamiento contra él y su empresa de seguridad privada por presuntas amenazas de muerte. Seaver, que fue quien anunció el fallecimiento de la artista en un vídeo publicado en las redes sociales («algo que Dolly me pidió hace años», aseguró), habría amenazado al manager de la cantante Danny Nozell y otros trabajadores exigiendo el pago de una cantidad de dinero. La demanda, presentada en un tribunal de Tennessee, dice: «Estas no fueron disputas laborales ordinarias ni palabras acaloradas; fueron amenazas deliberadas de un exoperador de seguridad fuertemente armado con antecedentes de contratista militar. Muchos miembros del personal de Parton ahora tienen miedo de ir a trabajar o han renunciado por completo porque no se sienten seguros». Según The New York Times, Seaver está acusado de lanzar «una campaña de amenazas obscena, deliberada y cada vez más intensa» para extraer dinero del patrimonio de Parton. Una de sus amenazas fue dirigida contra un socio comercial del parque de atracciones Dollywood, al que aseguró que se convertiría en «la mano de la venganza de la familia Parton». Además, Seaver supuestamente se describió a sí mismo como un «asesino» en un mensaje enviado a uno de los abogados de Parton, y también le dijo al manager Danny Nozell que crearía un podcast «dedicado a arruinar las asociaciones de marca de Dolly y a contar las violaciones que estas personas han cometido contra nosotros». Se alega que Seaver le escribió a un abogado de Parton: «Soy un asesino» , y que en otro mensaje le dijo a Nozell: «Soy literalmente un traficante de armas internacional y un mercenario. Lo único que hago es la guerra. Todos deberíais preocuparos por lo que soy capaz de hacer. Voy a pasar el resto de mi vida jodiendo a cualquiera que haya traicionado a mi familia.». El texto de la demanda alega que «para Dolly Parton era importante emplear a miembros de su familia cuando tenían habilidades compatibles con las necesidades de su negocio», y asegura que además de que algunos hayan dimitido por miedo, otros se han visto obligados a contratar seguridad privada: «Amenazó al personal, asesores y socios comerciales de la corporación, y juró destruir toda la marca perjudicar a todas las entidades empresariales que ayudan a operar Dollywood. Ante su despido, Seaver se ha defendido con una inquietante declaración a TMZ: «Soy un militar de carrera y contratista militar, y realizo transacciones de armas para gobiernos extranjeros. Soy un profesional de la seguridad y soy un asesino. Sin embargo, nada de lo que aparece en esta demanda fueron amenazas y la mayoría de los comentarios los mantengo. Estaba hablando con franqueza y en privado con Danny, a quien consideraba mi amigo, y él se cree un gánster. Muchos de estos mensajes son de dos tipos hablando con rabia y llorando juntos por teléfono mientras estábamos de luto. En otro comunicado enviado al mismo medio, Seaver argumenta que eEstaba hablando de personas que le han hecho daño a Dolly en los negocios; una empresa específica que la asustó e intimidó. Esos comentarios se referían a socios comerciales específicos y horribles que le han hecho daño, y mantengo esa postura». Por otra parte, ha denunciado que el suyo ha sido un «despido improcedente», acusando a la empresa de «actuar de mala La orden de alejamiento emitida el miércoles indica que el juez de Tennessee tomó en consideración las reiteradas amenazas citadas en la demanda, así como las supuestas exigencias de pago y el «presunto acceso de Seaver a armas, su experiencia con la violencia y su intención de tomar represalias». Como consecuencia de la orden, Seaver y su empresa, Squadron Augmented Protection Services, deben abstenerse de comunicarse o acercarse a menos de 300 metros de los empleados, abogados y socios comerciales de She's Alive, la entidad fundada para administrar el patrimonio de Parton, «para impedir que interfiera en sus relaciones comerciales». El próximo 7 de octubre habrá una nueva audiencia en los tribunales para escuchar a ambas partes, en lo que sin duda será una jornada de alto voltaje mediático. El patrimonio de Dolly Parton ascendía a 450 millones de dólares, y la artista creóShe's Alive, LLC (SAL) para proteger su legado tras su muerte. La fecha exacta de su registro formal en el estado de Tennessee se mantiene bajo reserva corporativa pero comenzó a operar plenamente el 25 de agosto de 2026, inmediatamente después de su fallecimiento. Esto se debió a que la entidad fue estructurada bajo una cláusula de ejecución póstuma, diseñada específicamente para activarse y asumir de inmediato el control y la administración de todo su catálogo musical, marcas y propiedades comerciales en el momento exacto de su muerte.