Un parásito infecta hasta a un tercio de la humanidad y puede esconderse durante años en el cerebro. Creíamos que sus quistes estaban dormidos, pero dentro ocurría algo mucho más extraño
Durante décadas se creyó que los quistes de Toxoplasma gondii contenían parásitos prácticamente uniformes y dormidos. Un análisis célula por célula revela cinco estados distintos, algunos preparados para reactivarse.