Llevamos casi un siglo buscando la materia oscura sin verla una sola vez. La física cuántica quiere convertir una red de sensores en una trampa para lo invisible
La idea es conectar sensores capaces de registrar movimientos diminutos y reducir su ruido mediante luz cuántica. Si la materia oscura ultraligera pasa por ellos, todos podrían sentir la misma perturbación.