El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este martes que "está claro" que el mecanismo de control fronterizo de Marruecos falló en la entrada masiva de personas en Ceuta el pasado 30 de julio y señaló que España ha pedido a Rabat explicaciones y medidas para evitar que una situación similar vuelva a producirse. Sánchez abordó la crisis migratoria en la ciudad autónoma en una entrevista con CNN con motivo de su participación en la apertura del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.El jefe del Ejecutivo defendió la actuación española y aseguró ser consciente de la atención internacional que ha generado lo ocurrido en la ciudad autónoma. “Sabemos y entendemos bastante bien que el mundo nos está mirando”, afirmó antes de señalar que España demostrará que “la seguridad y el orden” pueden garantizarse sin que sea “a costa de la dignidad humana”."Estamos recuperando la normalidad en la ciudad de Ceuta y, al mismo tiempo, también estamos proporcionando el marco jurídico a aquellos migrantes que puedan tener derecho a protección internacional", añadió.En cuanto a la actitud de Marruecos, destacó la relación "muy positiva" que ha habido entre ambos países durante los últimos años, pero reconoció que su mecanismo de control fronterizo falló en este caso. "Hemos pedido a Marruecos respuestas y acciones porque para nosotros está claro que su mecanismo de control fronterizo falló", señaló Sánchez.El presidente explicó que España también está investigando lo sucedido durante aquellos días y defendió la necesidad de mantener una relación positiva con Rabat debido a la importancia estratégica de la cooperación entre ambos países. "Necesitamos tener una relación positiva con Marruecos", señaló Sánchez, quien añadió que la mayoría de los migrantes que entraron irregularmente en Ceuta tendrán que ser retornados a Marruecos o a sus países de origen.Preguntado por los documentos desclasificados que recogían avisos previos sobre posibles entradas irregulares, Sánchez rechazó que estos demuestren que el Gobierno conociera de antemano que iba a producirse una crisis de semejante magnitud. “Esos documentos muestran que no había pruebas claras de que algo así fuera a ocurrir”, sostuvo.El presidente también lamentó la respuesta inicial de algunos socios europeos y recordó que Ceuta y Melilla no son únicamente ciudades españolas, sino también parte de la frontera exterior de la Unión Europea. "Por desgracia, sufrimos la insolidaridad de muchos de estos gobiernos durante la crisis", aseguró.Sánchez insistió finalmente en que la gestión de los migrantes debe realizarse respetando su dignidad. “Y lo haremos, y lo haremos con dignidad, porque en España los migrantes no son ganado, sino humanos”, concluyó.