La selección está de vuelta. 65 días después de alcanzar la gloria en Nueva York y coser la ansiada segunda estrella a la camiseta, los muchachos de Luis de la Fuente vuelven a reunirse para imaginar juntos nuevas aventuras. Han pasado apenas dos meses, pero es tiempo suficiente para acumular novedades que ver y que contarse. El míster, para empezar, inicia el nuevo ciclo con la tranquilidad de haberse ganado con creces un contrato de larga duración. Si nada se tuerce, permanecerá en el banquillo hasta el final de la Eurocopa de 2032, cuando tenga 71 años. Es el reconocimiento a un hombre que llegó sin ruido y con poco crédito y que hoy es uno de los entrenadores más cotizados del planeta. También asoman caras nuevas en el primer entrenamiento: cinco futbolistas que vieron por televisión la final ante Argentina y que ahora forman parte de un grupo obligado a demostrar que conserva intacta la ambición. Con la absoluta comparecen por primera vez Josep Martínez, Roberto Fernández e Iván Fresneda. Este último, reclutado a última hora de la sub-21 por la lesión de Pedro Porro, aún asimila el salto. «Es un sueño hecho realidad», acierta a decir ante las cámaras de la RFEF. «Ahora toca aprender de los campeones del mundo y disfrutar. Intentaré aportar todo lo que pueda, porque estar aquí no es nada fácil». Regresan también Huijsen y Fermín, dos futbolistas que se quedaron a las puertas del Mundial por motivos diferentes. Faltan, en cambio, cinco campeones, también por asuntos distintos. Marcos Llorente renunció; Joan García y Pedro Porro están lesionados, mientras que Gavi y Borja Iglesias tendrán que hacer méritos para desbancar a quienes ahora les han arrebatado el sitio. Sigue haciendo calor en Madrid y los jugadores salen sin prisa a la solana del campo A de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, rodeado desde una hora antes por aficionados, niños en su mayoría, que aprovechan la ocasión para contemplar de cerca a sus ídolos. Hay carreras para coger el mejor sitio entre los primeros, después de horas de hacer cola en la puerta. Pero al final hay sitio para todos, al aprovechar también la pasarela de acceso desde la entrada principal. En una puesta en escena que parece casual, Rodri y Mikel Merino encabezan la tropa. Tras ellos aparecen David Raya, Ferran y Pedri, enfrascados en la charla, y los rojiblancos Baena y Grimaldo… «¡Campeones del mundo!», se escucha en un cántico que recorre la grada. Luis de la Fuente, protegido del sol con una gorra, es el último en aparecer, seguido de su cuerpo técnico. Al seleccionador y a sus ayudantes les toca atravesar el pasillo de collejas preparado por los jugadores para celebrar el nuevo contrato. Es un día de reencuentros, no de grandes exigencias físicas. El entrenamiento apenas sube de intensidad. Primero, unos rondos junto al público para que los aficionados puedan observar de cerca a los jugadores; después, un pequeño circuito de activación. A los veinte minutos, el balón ya domina la sesión. Solo se mantienen al margen Oyarzabal, Ferran, Fabián, Grimaldo, Cucurella y Yeremy Pino, que corretean junto al preparador físico, Carlos Cruz, mientras tratan de aliviar las sobrecargas del fin de semana. Conviene detenerse en Ferran. Su gol en la final ante Argentina lo ha convertido en uno de los futbolistas que más entusiasmo despiertan entre el público, en especial el femenino. El valenciano llegó incluso a disputarle a Lamine Yamal el primer puesto en el ranking oficioso de favoritos. También fue el elegido por De la Fuente para hacer el único aparte con un jugador en todo el entrenamiento. El del PSG, 7 goles en 6 partidos, vive su momento más dulce. Mientras los tres porteros trabajan con Miguel Ángel España, De la Fuente divide a los jugadores en tres grupos para disputar un partidillo en espacio reducido. La sesión dura una hora exacta y aún deja tiempo para reunirlos a todos, cerrar con otro duelo entre tres equipos en el mediocampo y completar una tanda de disparos que despierta varios gritos de admiración. Los selfis y la posterior firma de autógrafos se prolongan durante otros veinte minutos. Camisetas, botas, libros… Incluso réplicas de la Copa del Mundo. Casi cualquier objeto sirve para llevarse un recuerdo de los protagonistas antes de que regresen a la residencia. Por delante quedan cuatro partidos, casi sin respiro, dentro de un nuevo formato de la Nations League que no convence a De la Fuente y que lo obligará, más que nunca, a repartir los esfuerzos para evitar suspicacias. Inglaterra, semifinalista en el Mundial, será el sábado el primer rival de los bicampeones y los recibirá en Wembley. Después llegarán dos encuentros en España: contra Croacia en el Sánchez-Pizjuán de Sevilla, el martes 29, y frente a la República Checa en el Carlos Tartiere de Oviedo, el sábado 3 de octubre. El recorrido terminará el martes 6 de octubre en Split, de nuevo ante Croacia.