En 1984, la NASA envió unas 3.300 abejas al espacio para ver si podían construir sin gravedad. Al principio chocaban contra las paredes; siete días después habían levantado un panal

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La NASA puso una colonia de unas 3.300 abejas dentro del Challenger para descubrir si podían trabajar sin gravedad. Tras un comienzo caótico, construyeron casi 200 cm² de panal y la reina puso 35 huevos.