Las marcas que deciden entrar en el mercado de las botas de fútbol saben a la perfección que no pueden hacerlo por su cuenta. Pueden tener la mejor tecnología, el diseño más puntero y la máxima calidad en la fabricación, pero para alcanzar repercusión en el sector necesitan una cara visible. Un futbolista. El caso de Kylian Mbappé y ON es el ejemplo perfecto: el de una estrella mundial que se compromete a largo plazo con una marca emergente para usar sus botas, pero no es el único.Seguir leyendo....