La Armada de EE UU encarga a Boeing por 562 millones de dólares los tres primeros drones cisterna MQ-25A Stingray, con entregas previstas para 2029

Wait 5 sec.

Para 2029, si se cumplen los plazos previstos, la Marina de Estados Unidos comenzará a recibir sus primeros drones cisterna MQ-25A Stingray. El proyecto ha dejado atrás la etapa experimental para entrar de lleno en la fase de montaje a pequeña escala, un punto de inflexión posible gracias a los 562 millones de dólares que el ejército ha confiado a Boeing para fabricar este lote inicial de dicho dron.Por ahora, el encargo incluye solo tres drones en este primer lote. No obstante, el acuerdo ya deja atada la financiación para el siguiente lote, que será de otras tres unidades. La intención de la US Navy es ganar tiempo, asegurar la cadena de suministro y acelerar la llegada del MQ-25A Stingray a las cubiertas de vuelo.Retrasos superados y luz verde institucional para una adquisición que será finalmente de casi 16.000 millones de dólares Llegar hasta este punto no ha sido nada fácil. Tras un 2025 lastrado por retrasos continuos, el proyecto empezó a ver la luz en 2026. El espaldarazo definitivo llegó en mayo, cuando Hung Cao, entonces secretario interino de la Armada, autorizó el paso a producción tras superar el llamado "Hito C", el examen técnico indispensable para validar el despliegue del dron. A largo plazo, el plan contempla una flota de 76 drones, contando cuatro modelos de desarrollo y cinco de pruebas. No se trata de un despliegue barato: un informe de la GAO de junio de 2025 calculaba que la factura total rondará los 15.900 millones de dólares. Esto deja el coste por unidad en torno a los 209 millones, aunque la cifra final dependerá del equipamiento y los paquetes de soporte incluidos.En el aire, los progresos también se notan. En abril de 2026, el dron completó con éxito un vuelo inaugural de dos horas en el que operó de forma totalmente autónoma: rodó por la pista, despegó, navegó y aterrizó sin intervención humana directa. Durante el vuelo, además, respondió perfectamente a las órdenes del sistema de control MD-5 desde la estación de tierra en el aeropuerto MidAmerica St. Louis, en Illinois. El posible sucesor del MQ-9A Reaper podrá volar más de 14.800 kilómetros y llevar dos misiles antibuqueLa verdadera razón de ser del MQ-25A Stingray es descargar de trabajo a la flota. Actualmente, la Marina tiene que usar cazas F/A-18E/F Super Hornet como improvisadas gasolineras voladoras, lo que desgasta células de combate que son muy caras y resta aviones para misiones tácticas. Con el nuevo dron asumiendo el reabastecimiento en el aire, los cazas tripulados quedarán libres para misiones de combate.