Belén Esteban vuelve a Telecinco y lo hace dispuesta a hablar. Tres años después de que 'Sálvame' echara el cierre, la de San Blas regresa a la cadena que durante tantos años fue su casa para sentarse en '¡De Viernes!' y poner voz a una historia familiar que parecía haber quedado atrás, pero que este verano ha vuelto al primer plano. El enfrentamiento con Julia Janeiro ha terminado abriendo una puerta que Belén llevaba tiempo intentando mantener cerrada. La colaboradora ha decidido responder a las declaraciones de la hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, pero también a las palabras de la propia Campanario, que en las últimas semanas ha entrado de nuevo en una historia que comenzó hace más de dos décadas. Y hay una persona que está en el centro de todo: Andrea Janeiro. Belén ha dejado claro que no habría dado este paso sin contar con el consentimiento de su hija, que siempre ha querido mantenerse al margen de los focos. «Mi hija me ha dado autorización, que quede muy claro», ha explicado, antes de poner sobre la mesa una de las cuestiones que más le duelen: «La pena es que mi hija tiene la falta del padre». La vuelta de Belén a Mediaset se produce después de varias etapas profesionales lejos de Telecinco. Tras el final de 'Sálvame' en 2023, la colaboradora pasó por otros formatos y encontró en las redes sociales, la publicidad y sus diferentes proyectos una nueva vía para mantenerse cerca de su público. Ahora regresa a un plató para hablar precisamente de una historia que ha formado parte de su vida durante años. Antes de la entrevista, Belén ya reconocía ante los reporteros que estaba nerviosa. «Estoy nerviosa, he dormido mal», confesaba, consciente de que volvía a enfrentarse a una entrevista de las que pueden marcar la actualidad del corazón durante semanas. La colaboradora tampoco ha escondido que esta vez hay una razón especialmente importante detrás de su decisión de hablar. «Pienso en cuando mi hija me dijo con 18 años que no hablara más; los únicos que me han buscado han sido ellos y ya está bien de callarse, que les ha venido muy bien que no salga en la tele», ha asegurado. Belén también ha hablado de una relación entre Jesulín y su hija que, según su relato, lleva años marcada por las ausencias. La colaboradora sostiene que Andrea lleva tiempo sin tener contacto con su padre y que, pese a todo lo ocurrido, conserva sentimientos hacia él. Una circunstancia que, precisamente por el paso del tiempo, preocupa especialmente a la televisiva. «Cuando los años pasen te vas a acordar de ella. Yo lo sé. Y a lo mejor es tarde», ha asegurado Belén durante la conversación. Después ha puesto en valor la personalidad de su hija y la mujer en la que se ha convertido lejos de los focos: «Pero conozco el corazón que tiene mi hija. No cabe en todo este palacio que me han puesto». La de Paracuellos ha querido insistir en que no pretende cerrar definitivamente la puerta a un acercamiento. Al contrario, su petición a Jesulín ha sido clara: que conozca a Andrea tal y como es ahora, con su vida construida lejos de la televisión y después de haber tomado sus propias decisiones. «Jesús Janeiro Bazán, tu hija tiene 27 años, me encantaría que la conocieras, y que vieras dónde vive, quiénes son sus amigas y la gran mujer que se ha formado y en qué se ha convertido», ha explicado. El mensaje de Belén no se ha quedado ahí. La colaboradora ha imaginado incluso cómo sería ese esperado encuentro entre padre e hija y ha reconocido que le gustaría que ambos pudieran sentarse algún día a hablar sin intermediarios y al margen de todos los conflictos que han rodeado a la familia durante años. «Y me gustaría que un día tú y ella, tú y ella, tuvierais una charla porque ese día ibas a llorar, ¿de qué? de felicidad», ha dicho visiblemente emocionada. Y, pese a todo lo sucedido, ha dejado una puerta abierta: «Todavía no lo tienes todo perdido porque, aunque ella sepa todo, te quiere». Una petición que llega después de años en los que Belén ha convertido la relación de Andrea con su padre en uno de los asuntos más delicados de su vida pública. Esta vez, sin embargo, el tono ha sido diferente. Más que hablar de una guerra entre familias, ha centrado buena parte de su discurso en el paso del tiempo y en una hija que, a sus 27 años, ha construido su propia vida lejos de la exposición que acompañó a sus padres desde su nacimiento. Belén se ha referido a Jesulín como «el hombre invisible» y cuestiona que sean otras personas las que terminen poniendo voz a cuestiones que, en su opinión, debería explicar él mismo. «¿Por qué no cuenta la historia el hombre invisible?», se pregunta en uno de los adelantos de la entrevista. Belén insiste en que su intención no es entrar en una guerra con Julia, sino conseguir que Jesulín deje de mantenerse al margen y cuente su versión de los hechos. La frase que resume su postura llega después de años de silencio: «Si quiere guerra, va a haber guerra». Pero, más allá del enfrentamiento televisivo, Belén ha dejado claro que su prioridad sigue siendo Andrea. «Recupera a tu hija. Tú sabes que si quieres, la puedes recuperar», ha reclamado públicamente. Pero Jesulín de Ubrique no ha sido el único nombre al que Belén Esteban ha dirigido sus palabras. María José Campanario también ha estado muy presente en esta entrevista, especialmente después de las últimas declaraciones de la mujer del torero y de su hija Julia Janeiro. Belén considera que ambas han contribuido a poner de nuevo sobre la mesa una historia que, durante años, ella había decidido mantener en silencio por petición de Andrea. Ya antes de sentarse frente a las cámaras, la colaboradora dejaba clara su postura. «Están acostumbrados a tirar la piedra y esconder la mano. María José habla y está muy orgullosa, al igual que su padre, de su hija. Yo también estoy orgullosa como madre; la pena es que mi hija tiene la falta del padre», aseguraba Belén. La de San Blas también ha cuestionado la manera en la que, según su versión, Campanario ha intervenido en esta polémica. «María José Campanario tira la piedra y esconde la mano», ha señalado, antes de dejar claro que no es ella quien pretende iniciar una nueva guerra. Sin embargo, sí ha lanzado un mensaje directo a la mujer de Jesulín: «Yo le animo a que hable y acabe conmigo. Que no se le olvide a esa señora que por mucho que les pese a todos hay una niña mayor y esa es mía y de su marido. No de ella. Vamos parece que su marido es Brad Pitt. Llévatelo con el lacito rojo». Durante la entrevista, Belén también ha puesto sobre la mesa las diferencias que, según su versión, ha experimentado Andrea respecto a sus hermanos por parte de padre. La colaboradora ha cuestionado que el torero haya mantenido el mismo grado de implicación con todos sus hijos y ha relatado algunas situaciones relacionadas con los estudios y el apoyo económico. «Jesús será bueno con sus tres hijos pero con la mía no. Ha habido diferencias», ha afirmado. Entre las cuestiones que ha planteado se encuentran los estudios de Andrea en el extranjero y la relación que, según su relato, ha mantenido Jesulín con ella durante estos años. Belén también ha recordado cómo vivió su hija algunos episodios de su infancia en Ambiciones. Según ha contado, Andrea llegó a sentirse desplazada dentro del entorno familiar paterno y con solo 11 años le manifestó que no quería volver a la finca. «Mi hija se sentía desplazada. Con 11 años me dijo que no quería estar en Ambiciones. Solo quería estar con su tita (Carmen Janeiro), con su tata (una empleada) o con su yaya del campo (Carmen Baza)», ha relatado. Una parte especialmente dolorosa de su relato ha sido el recuerdo de aquellas situaciones en las que, según su versión, Andrea percibía diferencias respecto a sus hermanos. Belén ha explicado que no habla únicamente desde el conflicto con su expareja, sino desde lo que asegura haber vivido como madre durante todos estos años.