Arqueólogos excavan los primeros enterramientos humanos intactos de Göbekli Tepe, el templo megalítico más antiguo conocido, y cuestionan teorías sobre el yacimiento

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Cualquiera que sienta cierta curiosidad por los yacimientos arqueológicos habrá leído sobre Göbekli Tepe, considerado el santuario sagrado más antiguo del mundo. Su importancia radica en los primeros descubrimientos que hizo el equipo dirigido por el arqueólogo y prehistoriador alemán Klaus Schmidt durante dos décadas, entre los años 1994 y 2014. Ahora, la construcción situada en el sureste de Turquía ofrece una perspectiva que cambia parte de lo que se creía sobre el yacimiento.Hasta el momento, Göbekli Tepe se enmarcaba como un centro puramente ceremonial y sin asentamiento permanente, aspecto al que invitaba el hecho de que los restos humanos hallados hasta la fecha no eran más que huesos destrozados y dispersos por su extensión. Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Arqueológico Alemán ha descubierto los primeros entierros humanos documentados en el propio yacimiento, de tal manera que el sentido completo del enclave puede dar un giro de 180º.Un gigante megalítico oculto durante 10.000 añosHablamos de una construcción cuyo origen se encuadra entre los años 9600 y 8200 a. C. Hasta el momento, lo que más había llamado la atención eran sus edificaciones, llevadas a cabo con piedras de gran tamaño. Además, cuenta con pilares de diseño personalizado en los que la altura toma protagonismo, alcanzando los 5,5 metros. Son esos elementos los que ofrecen la visión de un asentamiento que permaneció oculto durante 10.000 años y que ahora ofrece una nueva y más amplia perspectiva de lo que significó en la recta final de la Edad de Hielo.El equipo investigador, que ha publicado sus conclusiones en PLOS One, ha dado con los primeros enterramientos intencionados con restos de esqueletos completos, los cuales ha fechado entre los años 8700 y 8000 a. C. Se trata de dos inhumaciones: en la primera de ellas se ha hallado un grupo formado por tres personas (un hombre y una mujer adultos junto a un adolescente), mientras que el segundo hallazgo mostró los restos de una mujer joven, de entre 20 y 30 años, reposando en posición fetal. Esta disposición rompe con la dinámica documentada hasta el momento, la cual se limitaba a la presencia de fragmentos óseos dispersos que se atribuían a la manipulación posterior de cadáveres o a ritos secundarios.Las dos hipótesis tras los huesos dispersos del yacimiento Imágenes e infografía de los cuerpos hallados en Göbekli Tepe - Gresky y Clare, 2026 PLOS OneEl hecho de haber localizado estos enterramientos ha llevado a los investigadores a plantearse el motivo por el que en el resto del yacimiento se han encontrado únicamente restos óseos dispersos. Göbekli Tepe se ubica en una extensa cadena montañosa próxima a la frontera con Siria. Una de las teorías que se barajan es que esos restos puedan proceder de un enterramiento que estuviera situado en la zona más elevada de la montaña y que algún corrimiento de tierra los arrastrara ladera abajo hasta el asentamiento en cuestión, dando lugar a esa dispersión y ruptura de las piezas.La segunda de las posibilidades que se barajan es que, al tratarse de un templo arcaico, algunos restos óseos particulares, tales como cráneos y huesos largos, fueran destinados a edificios especiales dentro de Göbekli Tepe como parte de un ritual o "culto al cráneo". Por el momento, ninguna de las dos teorías está descartada desde el equipo de arqueólogos que ha llevado a cabo el hallazgo, si bien la primera de las hipótesis es la que gana más fuerza. De afianzarse esta postura, supondría que este enclave de alto valor arqueológico pasaría de complejo ceremonial a asentamiento recurrente en el que sus moradores desarrollaban la vida cotidiana.