Colgarse la medalla de oro ha sido su sueño desde que a los tres años se montó por primera vez en una moto. El camino hasta ella, como el motocross, ha tenido obstáculos por doquier. Pero Daniela Guillén (Blanes, 2006) ya puede decir que es campeona del mundo. Se planteó dejarlo hace unos años, le asfixiaban demasiadas cosas como para disfrutar. Pero aguantó y hoy sonríe con su anillo de campeona en la mano. Seguir leyendo....