En España, las enfermedades cardiovasculares son responsables de 113.000 fallecimientos al año, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Se sitúan -ahora, antes era la primera- como la segunda causa de muerte, tras el cáncer. "Significa que, de alguna manera, se están haciendo las cosas bien", admite el cardiólogo José Ramón Rumoroso, presidente de la Fundación Epic, una organización que fomenta la excelencia en el tratamiento de este tipo de dolencias. La cardiología ha avanzado de forma extraordinaria en diagnóstico, tratamientos y prevención, pero, señalan los expertos, todavía existen "zonas oscuras": personas sanas y jóvenes, sin factores de riesgo, que sufren un infarto o pacientes cuyo riesgo no encaja en las calculadoras actuales. Sigue siendo el gran misterio cardiovascular, advierte.Seguir leyendo....