Volotea está ultimando conversaciones con sus acreedores para reestructurar su deuda financiera a largo plazo y prevé reducir su flota desde los 44 aviones actuales hasta situarla entre 30 y 35 aeronaves, en su mayoría A320, dentro de un plan para reforzar la solidez de la compañía y garantizar la continuidad de sus operaciones, tras un impacto del alza del combustible de alrededor de 150 millones de euros.Seguir leyendo....