Foto: Carlos Andrés Moreno, vicepresidente de Negocios de GFT Technologies ColombiaLa banca colombiana atraviesa una nueva etapa de transformación en la que reducir costos tecnológicos ya no es el único objetivo. La presión por hacer más eficiente el Opex, aprovechar las inversiones en nube y acelerar la adopción de inteligencia artificial está llevando a los grupos financieros a replantear cómo destinan sus recursos y capacidades tecnológicas.La automatización y la IA empiezan a jugar un papel central para liberar recursos, aumentar la productividad y acelerar el desarrollo de nuevos productos y servicios. A esto se suman la evolución de las fintech y la necesidad de modernizar las arquitecturas tecnológicas de la banca tradicional.Sobre este escenario, Carlos Andrés Moreno, vicepresidente de Negocios de GFT Technologies Colombia, habló con Valora Analitik sobre cómo está evolucionando la agenda tecnológica del sector financiero y dónde están las principales oportunidades para convertir la eficiencia en mayor capacidad de transformación e innovación.¿Por qué la eficiencia del Opex tecnológico se ha convertido en una prioridad estratégica para los grupos financieros en Colombia?Carlos Andrés Moreno: La visión sobre el presupuesto de tecnología, tradicionalmente dedicado a mantener y soportar la operación del banco y considerado simplemente un costo de operación, ha evolucionado 180 grados.Con el poder de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, la preocupación de las juntas directivas y los ejecutivos está en cómo liberar capacidad y recursos de ese Opex tecnológico para fondear procesos profundos de transformación.Ya no se trata simplemente de buscar ahorros, sino de liberar capital y redirigirlo hacia procesos o iniciativas que generen mucho más valor. Eso es lo que estamos viendo en la agenda de la alta dirección de las entidades financieras.¿Qué proporción del presupuesto tecnológico de los grupos financieros se está destinando actualmente a mantener la operación y cuánto debería migrar hacia transformación?De acuerdo con nuestras investigaciones y fuentes como estudios y análisis de grandes firmas consultoras como McKinsey, el promedio de inversión de los grandes grupos financieros en Latinoamérica se ubica alrededor del 6 % de los ingresos operacionales. Colombia está un poco por debajo de la media de economías más grandes como Brasil y México.Tradicionalmente, alrededor del 60 % al 80 % del presupuesto tecnológico está dedicado al Opex tecnológico. La tendencia que estamos viendo es cómo capturar mayor valor y eficiencia sobre ese componente para liberar presupuesto y destinarlo a verdaderas transformaciones.¿Qué está pasando con las inversiones en nube? ¿Los bancos están capturando el valor que esperaban?En los últimos años ha habido una tendencia de migración hacia la nube, pero, desde nuestro punto de vista y con el conocimiento que tenemos de los proyectos en los bancos, ha sido un poco táctica: se han migrado aplicaciones de un lugar a otro sin necesariamente hacer un proceso de transformación o modernización.Esa conversación ha evolucionado. Ahora hablamos con nuestros clientes de cómo convertir la nube en una plataforma de innovación, capaz de habilitar capacidades de inteligencia artificial que, a su vez, impulsen la innovación y permitan a los bancos capturar oportunidades de mercado con mayor velocidad.La evolución hacia la nube como plataforma de innovación y como habilitadora de capacidades de IA es un pilar estratégico.¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial la estructura de costos de la banca?Las cifras que consultoras y firmas especializadas presentan en sus estudios muestran que los agentes de inteligencia artificial han logrado reducir entre un 15% y un 20% los costos asociados a estos presupuestos de tecnología. Es un dato que surge de análisis, estudios y entrevistas con ejecutivos en la región.Sorprende un poco porque el promedio de valor de la eficiencia con agentes de inteligencia artificial y con IA generativa puede estar en el 40% o 50%. Pero cuando hacemos todo el ejercicio, quizás esa capacidad se está capturando precisamente a través de lo que comenzamos hablando: el ahorro.Los bancos están dirigiendo esa productividad liberada hacia la innovación, dedicando más equipos a analizar el comportamiento y los distintos segmentos para responder mejor a las necesidades de los usuarios, tanto en banca de personas como corporativa y empresarial.También estamos viendo aplicaciones de inteligencia artificial en seguridad, donde esta productividad está contribuyendo a generar controles más robustos.¿En qué punto la automatización deja de ser una herramienta de eficiencia y se convierte en una ventaja competitiva?Estamos trabajando con los bancos en programas ambiciosos de escalamiento de automatización cuyo objetivo es aumentar la productividad.Hoy hablamos de automatización e inteligencia artificial como herramientas que permiten hacer más cosas, atender múltiples iniciativas y ser más eficientes sin que el aumento del costo sea proporcional al incremento de la capacidad productiva.Otro punto es la industrialización del desarrollo de soluciones de inteligencia artificial. El concepto de ingeniería de plataformas es muy importante para construir soluciones apalancadas en IA y otras tecnologías que permitan aumentar la productividad y acelerar el tiempo al mercado para que los bancos estén preparados para competir.Por: Carlos Andrés Moreno, vicepresidente de Negocios de GFT Technologies Colombia¿Qué tan real es la amenaza de las fintech para la banca tradicional en este nuevo contexto de IA?La competencia del ecosistema ha atravesado diferentes momentos. En un primer momento, se consideraba que las fintech eran la gran amenaza para la banca tradicional, pero muy pocas lograron escalar a nivel corporativo para competir con los grandes grupos financieros.En un segundo momento, las fintech se consolidaron y empezaron a ejercer presión sobre la banca tradicional, innovando en productos y llegando rápidamente a segmentos específicos de la población. En algunos segmentos han sido muy exitosas y han logrado competir con la banca tradicional.Ahora estamos viviendo un tercer momento. Mi visión es que el poder de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial generativa puede cerrar significativamente la brecha entre las empresas digitales y los grandes grupos financieros tradicionales.Lo que hoy puede hacer una fintech también lo puede hacer un banco. Antes se requerían muchos recursos, presupuesto y una capacidad tecnológica muy alta. Hoy, la inteligencia artificial permite acelerar la entrega de soluciones y escalar productos de alto desempeño.Por eso, los principales grupos financieros se están preparando, invirtiendo e impulsando a sus equipos de transformación para competir en este nuevo escenario.¿Cuál es la diferencia entre modernizar tecnología y transformar realmente un banco?No se trata de modernizar tecnología por modernizarla, sino de entender el ecosistema, su historia y su momento de vida. La transformación debe partir de las personas y sus necesidades.Después viene una etapa de negocio, apoyando las principales plataformas de productos y servicios financieros para acelerar el cambio y entregar al cliente productos que respondan a sus necesidades.Además, los procesos de transformación no son solo tecnológicos; también involucran cultura y personas. Por eso, la gestión del cambio es fundamental: hay que conectar a las personas con el propósito, porque son ellas quienes mueven estos procesos.Finalmente, están las capacidades tecnológicas y el uso de inteligencia artificial. Si existe una visión de negocio clara, una conexión con el cliente y un equipo culturalmente preparado para el cambio, se puede hacer un mejor uso de la inteligencia artificial con expectativas claras.¿Qué debería estar haciendo hoy un área de Tecnología o Transformación que todavía no está haciendo en Colombia?Un grupo financiero no puede avanzar en este proceso trabajando únicamente de manera interna. Es clave apoyarse en un ecosistema de alianzas con empresas de tecnología tanto a nivel global como nacional.Estamos generando estas sinergias para fortalecer las capacidades que serán claves para el presente y futuro del sector.¿Dónde está realmente el mayor potencial de eficiencia para la banca: en tecnología o en las operaciones bancarias?Un punto importante es entender a dónde se va el costo de la operación. Cuando hablamos de bancos, entre el 60 % y el 70 % del costo total puede estar en las operaciones bancarias, sean de tecnología o de otras operaciones.La conversación, entonces, está en cómo optimizar esas operaciones y hacerlas más inteligentes. Ahí existe una oportunidad para mejorar la eficiencia, la experiencia de los clientes y su interacción con el banco y sus productos financieros.Esto va más allá de entender la inteligencia artificial únicamente desde el costo. Es una iniciativa de transformación que busca acercar más al banco a su ecosistema y a sus clientes.