En la Grecia de la Edad del Bronce hasta uno de cada diez habitantes había crecido en otro lugar. Lo inesperado es que hombres y mujeres se marchaban casi por igual
Un análisis isotópico de 199 personas enterradas en la antigua Grecia revela una movilidad sorprendentemente equilibrada entre hombres y mujeres. Los jóvenes, y no las familias completas, eran quienes más se desplazaban.