Hace unas semanas, la Junta de Andalucía anunció solemnemente que una escultura romana de un togado hallada en La Puebla de Cazalla había sido incorporada al Museo Arqueológico de Sevilla (MASE). Hubo titulares y foto de turno del político de turno en el museo. Sólo faltó un detalle: no estaban en ningún museo. Caminaban por el llamado Centro Logístico del Patrimonio Cultural. Con ese nombre uno imagina conservación de vanguardia, pero no: en realidad es una nave grande situada en un pueblo sevillano. El proyecto de rehabilitación del MASE se remonta a 2009. El edificio cerró en el 20 y «si todo va bien» (expresión que hasta los políticos pronuncian tocando madera), reabrirá en el 29. Veinte años desde que... Ver Más