El Ejército se prepara para la guerra en climas extremos: ha comprado equipamiento para el frío

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Quienes han pasado tiempo en la montaña o en zonas de clima adverso saben perfectamente que el frío extremo no perdona si no se cuenta con el equipo adecuado. Por eso, resulta interesante analizar el plan que acaba de poner en marcha el Ejército de Tierra para renovar el equipamiento invernal de sus tropas, especialmente pensando en las unidades de montaña y en el personal desplegado en el flanco este de Europa. Se trata de un acuerdo con miras hasta finales de 2027 y con un presupuesto inicial de 15 millones de euros. No obstante, los responsables de la logística militar han sido previsores: si las misiones o el desgaste exigen adquirir más material a lo largo de todo ese tiempo, el contrato contempla la opción de ampliar el presupuesto hasta rozar los 27,3 millones de euros.En cuanto al equipamiento en sí, la primera línea de defensa contra los elementos correrá a cargo de la empresa zaragozana Yuma, que se ha llevado el lote principal del concurso. Ellos fabricarán los chaquetones y pantalones de frío extremo utilizando poliamida, un material muy resistente que, combinado con membranas impermeables y aislamiento térmico, frena el viento y la humedad. A su vez, los pantalones incluyen polainas desmontables, algo que se agradece cuando se camina sobre nieve profunda. Además, esta misma empresa suministrará unas gafas de ventisca panorámicas con lentes naranjas, pensadas para mejorar el contraste visual en días de niebla o ventisca, y con un diseño de ventilación pasiva que evita que se empañen con el esfuerzo físico.El desafío de mantener la movilidad y el calor en las condiciones más duras Como bien sabe cualquier profesional del sector, el verdadero secreto para combatir las temperaturas bajo cero reside en el sistema de capas. Aquí es donde entra el trabajo de la firma madrileña Fecsa, encargada de la ropa interior y del abrigo intermedio. Su propuesta incluye un uniforme de campaña base, compuesto por una camisola y pantalón térmico con zonas reforzadas y una segunda capa. En cuanto al jersey de forro polar, cuenta con una membrana cortaviento en su interior. Todo esto, en su conjunto, resulta muy importante para retener el calor del cuerpo sin añadir un peso excesivo, permitiendo que el soltado se mueva perfectamente.El cuidado de las extremidades es otro punto crítico en condiciones extremas, y para ello se ha confiado en la firma riojana FAL Calzados de Seguridad, utilizando piel de vacuno y un calcetín interior desmontable de cuatro capas con membrana impermeable. Lo interesante de este calzado es que ha superado exigentes pruebas de laboratorio que simulan más de 150.000 pasos en agua profunda, asegurando que los pies se mantengan secos y calientes. Por su parte, las manos estarán protegidas por los guantes de la firma Arribas, diseñados en cuero sintético y con refuerzos específicos que permiten manejar tanto el armamento como pantallas táctiles sin tener que quitárselos. Para terminar de aislar el pie, la empresa Soluciones Emogest aportará unos calcetines gruesos de fibra hueca de poliéster, un material que retiene el aire caliente y funciona como un excelente aislante térmico.  Así es el mini misil español que puede ser lanzado desde tierra sin necesidad de drones o cazasPara asegurar que todo este esfuerzo logístico funcione en el terreno de manera efectiva, ninguna prenda se entregará a los soldados sin pasar antes por un examen exhaustivo. El laboratorio del Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia, conocido como PCAMI, someterá cada lote a rigurosos controles de resistencia y calidad. Así que garantiza que, cuando el material llegue a manos de las tropas en misiones de montaña o en el extranjero, cumpla de manera fiable con los altos estándares exigidos por la OTAN para operaciones en entornos hostiles.