Llegar a la edad de jubilación sin haber cotizado lo suficiente no significa quedarse sin protección económica. Miles de mujeres que dedicaron buena parte de su vida al cuidado del hogar, los hijos o familiares dependientes pueden acceder a una prestación pública al cumplir los 65 años. Se trata de la pensión no contributiva de jubilación, una ayuda gestionada por las comunidades autónomas y regulada por la normativa de la Seguridad Social para quienes carecen de ingresos suficientes y no tienen derecho a una pensión contributiva.Seguir leyendo....