Microsoft reinstala Copilot en Windows 11 a la fuerza, pero en Europa nos hemos librado

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Apenas dos meses después de permitir por fin desinstalarlo, Microsoft vuelve a colar Copilot en Windows 11 por la puerta de atrás. El asistente de inteligencia artificial regresa a los equipos de los usuarios, esta vez por una vía mucho más difícil de bloquear que la anterior.En abril de 2026, según recoge Digital Trends, Microsoft cedió a las quejas y permitió eliminar Copilot del sistema operativo, una de las incorporaciones más polémicas de los últimos años, hasta el punto de que la empresa tuvo que recular para calmar un malestar que se había vuelto viral entre los usuarios del sistema.Un nuevo método pensado para que no puedas pararlo Microsoft ha incluido Copilot en el nombre de 80 productosEl truco está en el conducto elegido, porque en lugar de recurrir a la instalación automática desde la Microsoft Store (que tanto administradores como usuarios pueden bloquear sin demasiado esfuerzo), ahora Microsoft engancha la instalación de Copilot al mecanismo de actualización de Office, de modo que el asistente viaja escondido dentro de algo que el usuario sí quiere actualizar.El despliegue apunta a los sistemas con las aplicaciones comerciales de Microsoft 365 para escritorio, y está previsto que se ejecute entre mediados de junio y mediados de julio, una ventana de unos treinta días en la que Copilot puede aterrizar en tu equipo sin que medie un aviso claro mientras instalas otra cosa.Quien quiera evitarlo lo tiene crudo, porque, aunque un administrador puede desactivar Copilot por adelantado desde el Centro de administración, el proceso se enreda a propósito y las opciones para quitarlo están repartidas entre el Centro de administración y los ajustes individuales de Word, Excel, PowerPoint, Outlook y Teams, un laberinto que la propia Microsoft describe como una manera de "simplificar" el acceso al asistente.No es la primera vez que la compañía fuerza la situación, porque en marzo ya tuvo que dar marcha atrás tras la rebelión de los usuarios, cuando prometió una integración mucho más discreta que la reinstalación forzada que ahora despliega por otra vía.Europa se libra (de momento) y los usuarios domésticos también Hay margen para el alivio, porque la maniobra no afecta a la mayoría de los usuarios de Windows 11: los que tienen la edición Home se quedan fuera, igual que los situados en la Unión Europea, cuya exención responde con toda probabilidad al derecho de la competencia, el mismo escrutinio legal que ya frenó a Microsoft a la hora de empaquetar productos de forma agresiva en el continente.El telón de fondo da que pensar, porque un documento interno filtrado dejaba ver que el objetivo de Microsoft con sus productos de inteligencia artificial no es solo la adopción, sino crear dependencia en el usuario, un marco en el que la instalación forzada y la dificultad calculada para deshacerse de ella se entienden bastante mejor.Tampoco es un caso aislado, ya que la compañía lleva meses recortando el control del usuario sobre su propia máquina, como cuando dejó que una IA decidiera el momento de instalar Windows 11 25H2, una pérdida progresiva de autonomía que se repite cada pocos meses con un producto distinto.