El pasado 19 de junio se celebró una nueva sesión del Pleno Ordinario del Consejo Local de las Mujeres de Jerez, convocada por la vicepresidenta primera del órgano, Susana Sánchez Toro. La reunión contó asimismo con la participación de la de la vicepresidenta tercera del Consejo, Coral García Gago y de las representantes de las asociaciones y colectivos miembro del mismo. Durante la sesión se abordaron distintos asuntos incluidos en el orden del día, entre ellos la valoración de la campaña del 8 de marzo, el seguimiento del Plan de Igualdad, diversas iniciativas de las asociaciones de mujeres de la ciudad y varias propuestas de actuación para los próximos meses.Uno de los puntos de la sesión fue el abordaje de la futura Ordenanza Municipal contra la Prostitución y la Trata. La exposición corrió a cargo de Teresa Domínguez, presidenta de AFRA Mujeres, Feministas Radicales Andalucía, y miembro activo tanto del Consejo Local de la Mujer como de la Plataforma de Organizaciones Estatal por la Abolición de la Prostitución (PAP), quien presentó ante las representantes del Consejo Local de las Mujeres las bases y principales contenidos de la Ordenanza Municipal Abolicionista Tipo elaborada por dicha plataforma. La iniciativa fue presentada oficialmente el pasado 6 de marzo de 2026 en la sede de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), cuya Presidenta es María José García Pelayo, Alcaldesa de Jerez, fruto del trabajo conjunto de organizaciones feministas de todo el país comprometidas con la abolición del sistema prostitucional.Una propuesta elaborada en base a distintas ordenanzas municipales marco para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, el Segundo Plan contra la Explotación Sexual y de Atención a la Prostitución de distintos Ayuntamientos, con destacada participación del movimiento feminista abolicionista. Además, de tener en cuenta la legislación estatal en materia de procedimiento administrativo, el régimen jurídico de las administraciones públicas, igualdad, violencia contra las mujeres y publicidad, y la Carta Europea para la Igualdad de Mujeres y Hombres en la Vida Local.Todo ello con un objetivo muy concreto: elaborar una ordenanza tipo que pueda servir a cualquier municipio, independientemente de su tamaño. Una ordenanza útil para grandes ciudades y también para pequeños municipios. Porque lo importante es que allí donde exista voluntad política pueda implantarse una política municipal abolicionista. Una ordenanza que pretende que los ayuntamientos asuman el compromiso de promover una conciencia de Derechos Humanos entre la población.La iniciativa nace de una convicción sencilla: si los ayuntamientos son la administración más cercana a la ciudadanía, también deben ser una pieza fundamental en la lucha contra la explotación sexual y la trata de mujeres y niñas.Jerez conoce bien este debate. En septiembre de 2024 el Ayuntamiento presentó un primer borrador de ordenanza basado en experiencias de otros municipios. Desde AFRA Mujeres participamos activamente en el proceso de aportaciones y alegaciones al documento, convencidas de que cualquier normativa debía partir de un enfoque feminista y abolicionista que coloque en el centro los derechos de las personas en situación de prostitución y supervivientes, mayoritariamente mujeres y niñas.Posteriormente, durante 2025, el Ayuntamiento impulsó un diagnóstico específico sobre la realidad de la prostitución y trata en nuestra ciudad. Ahora, la ordenanza aparece como la respuesta lógica a ese proceso. Un diagnóstico serio exige medidas concretas. Conocer la realidad no basta si después no se traduce en políticas públicas capaces de transformarla. La Ordenanza Municipal Tipo presentada por la AFRA Mujeres, y realizada por la PAP persigue tres objetivos fundamentales: garantizar derechos, recursos y protección integral para víctima del sistema y supervivientes; desmantelar las estructuras proxenetas; y reducir la demanda que sostiene el sistema prostitucional. Uno de los aspectos más relevantes de esta propuesta es que rompe con un error histórico presente en numerosas ordenanzas municipales: la sanción de las propias mujeres. El modelo abolicionista plantea exactamente lo contrario. Las víctimas del sistema prostitucional no son consideradas infractoras, sino sujetos de derechos. Las medidas sancionadoras se dirigen exclusivamente contra quienes obtienen beneficios económicos de la explotación sexual, quienes la promueven, la publicitan o la consumen. La ordenanza también incorpora elementos innovadores que van mucho más allá del régimen sancionador. Establece mecanismos de prevención y sensibilización, contempla recursos de atención integral, promueve programas de inserción laboral y habitacional para las supervivientes y exige que las administraciones destinen recursos económicos propios para hacer efectivas estas políticas. Porque ninguna transformación social puede construirse únicamente sobre declaraciones institucionales. Los presupuestos son, en última instancia, la expresión más sincera de las prioridades políticas. Jerez cuenta además con un compromiso previo que no puede ignorarse. Desde julio de 2024 forma parte de la Red de Municipios Libres de Prostitución y Trata, una adhesión aprobada en Pleno por mayoría, que implica la obligación moral y política de avanzar hacia instrumentos normativos concretos. Casi dos años después, la ciudadanía tiene derecho a preguntarse cuándo verá la luz definitiva esa ordenanza y qué contenido tendrá. La cuestión ya no es si debemos actuar. El diagnóstico existe. Las experiencias de otros municipios también. La propuesta jurídica está elaborada. El movimiento feminista lleva años trabajando en ella. Lo que corresponde ahora es voluntad política.La prostitución está asentada sobre profundas desigualdades económicas, sociales y sexuales. Es un sistema que convierte mayoritariamente a mujeres y niñas en mercancía para el consumo masculino y que persiste gracias a una demanda masculina ampliamente normalizada. Los datos son contundentes: en España, el 96 % de las personas identificadas en contextos de prostitución son mujeres. Por eso, la prostitución no puede analizarse al margen de las relaciones de poder entre los sexos ni desvincularse de la discriminación histórica que sufren las mujeres.La futura ordenanza municipal representa una oportunidad para que Jerez deje de limitarse a observar el problema y empiece a formar parte de la solución. Una oportunidad para demostrar que las declaraciones institucionales pueden convertirse en políticas reales. Y una oportunidad para que nuestra ciudad se sitúe entre los municipios que entienden que la igualdad no consiste únicamente en proclamar principios, sino en construir herramientas eficaces para garantizar derechos.El reto está ahora sobre la mesa. Y el tiempo de las decisiones se acerca.