León XIV: «El médico no debe decidir sobre la vida de un embrión basándose en algoritmos»

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El Papa León XIV ha alertado este lunes del riesgo de una deriva hacia el ' racismo cromosómico ', cuando se abortan bebés con probabilidades de enfermedades genéticas o de tener el síndrome de Down . «Un médico nunca debería permitirse, basándose en algoritmos de laboratorio, decidir sobre la vida de tal embrión o de tal persona mayor», ha explicado durante un encuentro en Roma con representantes de la Fundación Jérôme Lejeune , con motivo del centenario del nacimiento de este científico francés católico considerado uno de los 'padres' de la genética moderna. «Defendió ardientemente la vida y la dignidad de los más vulnerables, aunque ello le costara su carrera», ha subrayado ahora León XIV. En 1958 Lejeune descubrió que la causa del síndrome de Down es la trisomía del par cromosómico 21. Sus investigaciones abrieron la vía a la citogenética y a la genética moderna , pero su trabajo fue también usado contra su voluntad para el diagnóstico prenatal, lo que derivó en abortos selectivos, y coincidió con la despenalización del aborto terapéutico en Francia. Como ha recordado el Pontífice, sus protestas por ese paso supusieron que la comunidad científica lo marginara y que fuera «maltratado en ciertos círculos científicos». Se convirtió desde entonces en icono del movimiento provida hasta su fallecimiento en 1994, y en 2021 el Papa Francisco lo declaró venerable. «Comprendió rápidamente que su descubrimiento científico se utilizaría para erradicar a las personas portadoras de trisomía 21 antes de su nacimiento. No dudó entonces en convertirse en su defensor, denunciando la violación del juramento hipocrático y ese nuevo eugenismo, al que calificaba de 'racismo cromosómico'», ha destacado León XIV. Ha dicho también que Lejeune, «sabía que la tecnología puede utilizarse contra la medicina –que, por naturaleza, está al servicio de la vida–, tal y como se comprueba cuando la tecnología escapa a todo control ético indispensable y prevalecen los cálculos de eficacia, rentabilidad o utilidad». Pero, por una parte, «el valor de la persona no depende de lo que realice o produzca» y por otra, «un médico nunca debería permitirse, basándose en algoritmos de laboratorio, decidir sobre la vida de tal embrión o de tal persona mayor», ha advertido el Papa. Por eso ha reclamado que no se transforme a la medicina «en sierva de la muerte programada». Entre los asistentes al homenaje en el Vaticano estaban algunos de los hijos del científico junto a miembros de la Fundación Lejeune, entre ellos varios de la sección española. Esta organización nacida en 1996 impulsa iniciativas de investigación, atención sanitaria y defensa de la persona humana. «Me alegro del papel que desempeñáis a nivel mundial en la investigación sobre las discapacidades intelectuales de origen genético. Además, habéis creado y apoyáis el Instituto Jérôme Lejeune, que atiende a miles de pacientes con diferentes discapacidades mentales», les ha elogiado. El Papa les ha asegurado su «apoyo» a este «compromiso con la vida y la dignidad humana, especialmente ante las autoridades públicas ». «Sé que intervenís regularmente en los debates sociales con el fin de proteger a cada persona en todas las circunstancias de su vida», ha añadido. Les ha pedido que se pongan «al servicio de la búsqueda constante del bien común», que «no excluye a ninguno de los que han sido creados a imagen y semejanza de Dios». El encuentro con el Papa cierra las celebraciones con motivo del primer centenario de su nacimiento y se convierte en un momento para recapitular la herencia del científico. «Lejeune investigó para comprender. Cuidó para acompañar. Defendió para recordar al mundo que ninguna persona puede ser reducida a un diagnóstico. Cien años después, su mirada sigue siendo profundamente actual y necesaria», recuerdan desde su Fundación en Madrid.