En octubre de 2022, en plena guerra de Ucrania y después de que los precios de la electricidad en el mercado mayorista se dispararan muy por encima de los 100 euros por megavatio-hora, el Ministerio para la Transición Ecológica, que entonces comandaba Teresa Ribera, planteó que las facturas de la luz incluyesen el gasto medio de los consumidores que compartiesen el mismo código postal para provocar la comparación e impulsar la eficiencia.Seguir leyendo....