La reciente visita de Donald Trump a China para reunirse con Xi Jinping apuntaba a una mejora en las relaciones entre las dos potencias y a una relajación de las tensiones que afectan a las empresas tecnológicas de ambos lados, algo que también había recomendado Jensen Huang, CEO de Nvidia.Sin embargo, la última noticia conocida muestra que Estados Unidos se mantiene firme en una de sus decisiones más restrictivas: alejar de sus dominios el software procedente de Pekín. Lo hizo con Huawei, con TikTok, que se vio obligada a cambiar de dueños para continuar operativa, y ahora afecta al apartado automovilístico.Esta medida provocará la salida forzada de Polestar del mercado estadounidense, según adelanta el medio especializado ArenaEV. El motivo es que la marca no ha superado las estrictas leyes de ciberseguridad del país, concretamente la normativa de Vehículos Conectados. Esta regulación prohíbe de forma específica que los coches vendidos en los concesionarios nacionales utilicen software o sistemas operativos desarrollados en China o Rusia, por lo que Polestar deberá cambiar su estrategia comercial.La regulación nacional deja fuera a Polestar de los concesionarios estadounidensesPara unir todas las piezas del rompecabezas, cabe recordar que Polestar se integra dentro de la estructura del gigante automovilístico Geely, de origen chino. Es por ello que sus sistemas se sirven del software nativo de dicha matriz, el cual genera un conflicto directo con la administración norteamericana; concretamente, la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio es la que ha denegado la autorización necesaria para comercializar los vehículos de la firma amparándose en la citada ley de Vehículos Conectados.En unos meses Polestar dejará de comercializar sus automóviles en suelo estadounidense, pero para la firma de raíces suecas no es el fin del mundo. De hecho, reconoce que el grueso de su negocio ya procede del Viejo Continente, donde proyecta elevar sus operaciones tanto de comercialización como de fabricación. A tenor de los datos ofrecidos por la marca en un comunicado oficial, el 80% de sus operaciones en el mercado minorista llevan sello europeo, por lo que la estrategia de centrar sus intervenciones en la UE parece clara.Las ventas de 2025 y la proyección de 2026 avalan la apuesta de Polestar por EuropaEste enfoque queda de manifiesto con las palabras del director ejecutivo de la compañía, Michael Lohscheller. El directivo se basa en los datos de ventas de 2025 y del primer trimestre de 2026 en Europa, con un crecimiento y progresión notables, para reforzar la estrategia de la marca tanto en el apartado comercial como en el de la manufactura, con la idea de fabricar el Polestar 7 en Europa: "La industria automotriz está entrando en una nueva fase, basada en la dinámica regional. Nuestra estrategia refleja esta realidad, con Europa como nuestro principal motor de crecimiento y nuestro plan para fabricar el Polestar 7 en Europa"Michael Lohscheller, director ejecutivo de Polestar Hasta que se ejecute la prohibición definitiva en suelo estadounidense, la compañía continuará liquidando el inventario existente en el país de sus modelos Polestar 3 y Polestar 4. De igual modo, los actuales usuarios de la firma pueden estar tranquilos, ya que la medida regulatoria no afectará a los departamentos de soporte, garantía y atención al cliente para los vehículos que ya están en circulación.