Con experiencia y pasión por la hostelería, este joven granadino de 32 años decidió lanzar su propio negocio al poco de instalarse en Córdoba. No dudó en escoger un local en la calle Isla Fuerteventura en la zona de Arroyo del Moro, muy amplia con jardines y fácil aparcamiento, residencial y animada. El nombrarlo así, Otro Rollo , se debe a que en su tierra natal regentó uno llamado Rollo y se refiere al concepto gastronómico que abandera: puedes encontrar la comida tradicional de Córdoba, como el rabo de toro, «pero sí que lo tenemos un poco versionado porque queremos diferenciarnos y no ser un restaurante más de aquí. Encaja bastante bien con nuestra filosofía», detalla Juan Ruiz Padilla, su gerente, que agradece el trabajo de su equipo de cocina como parte del éxito. En los desayunos la tostada es la reina: no puede faltar la típica con tomate, la de tomate y jamón, y otras más elaboradas con salmón ahumado, queso crema, aguacate, huevo, y una serie de ingredientes que se pueden escoger. El tipo de pan va de la chapata blanca, al de lino, integral y pan sin gluten. Además, tiene bagels, el pan brioche tan de moda, con cuatro variedades: mixto (lechuga, tomate, queso y pavo), club (lechuga, tomate, queso, bacon y huevo), verde (queso crema, aguacate y queso fundido), y salmón (con aguacate y queso). Es un tiempo de saborear los bols de yogur de fruta de temporada, frutos rojos, o granola con miel, todo muy vistoso en presentación. Las tablas incluyen una oferta con un café, un zumo de naranja y a elegir salmón ahumado y aguacate, bacon y huevos, tortilla. El café, de Catunambú serie Oro, tostado, con crema de leche está delicioso en taza por lo general o en vaso de cristal si así lo prefiere el cliente. Al mediodía a la hora del tapeo la carta tiene ahora nuevas sugerencias frescas para el verano con guiños a Córdoba versionadas a su estilo. En los entrantes hay diferentes tipos de ensaladas (burratina de queso, mango natural, pasitas, lechuga y tomate; tomate con melva y aguacate); y tablas de quesos y de jamón ibérico. Se suman la ensaladilla rusa, la mazamorra con garrapiñadas, el revuelto de bacalao, el revuelto de gulas, y las alcachofas a la montillana. Hay tostas, mollete de rabo de toro que va con un huevo frito y tiene una llamativa presencia. Las croquetas caseras de pollo y jamón, o de calabaza y queso parmesano son para compartir o para devorar en solitario. El flamenquín cordobés incorpora un poco de queso brie para que en la freidora se funda y se quede jugoso. Las patatas bravas las cortan a dados, las hacen con piel, llevan mayonesa de kimchi y salsas de elaboración propia. Ojo también a los tacos de rabo de toro, el pan brioche relleno de carrillera estofada y lascas de parmesano. Pero en el top número uno, sin dudarlo, Juan Ruiz Padilla coloca el falso risotto : en vez de cocinarlo con arroz lo hace con trigo tierno, «es un plato que no se ha visto en Córdoba: lo salteamos, le echamos un poquito de presa, lleva teriyaki, verduritas y parmesano. Es un plato diferente y muy rico». Las jugosas hamburguesas de ternera son otro de sus clásicos. De carne trabaja también con cerdo (abanico, presa) y lomo bajo de ternera. De pescado se puede optar por el salmón a la plancha con salsa de mango. Todo el año es propicio para beber cerveza, más ahora cuando el sol aprieta. La de barril es Victoria, y en nevera a menos cinco grados, Estrella Galicia, Vol- Damm y Victoria. Los vinos, Rioja, Ribera por copa o botella y en blancos, verdejo, semidulce, espumoso y cava. De postres, tarta de queso, tarta de pistacho, coulant de chocolate y su idea es servir próximamente helados artesanales. Por las noches llega el momento de las copas. Cuando baja la temperatura en la terraza se alarga la cena para tomar un gin-tonic, ron, whisky. En julio introducirá los mojitos sin alcohol, de mango, de piña. La terraza y el interior climatizado con seis mesas con capacidad para unos 18 comensales reciben a mucha gente de su propio barrio, de Miralbaida y del resto de la ciudad porque han escuchado buenas referencias. Suelen ser de 35 años en adelante los que disfrutan de este bar entre amigos, desde que comienza el día hasta el final con alguna copa. Con decoración acogedora y luz cálida, el bar Otro Rollo va camino de su primer cumpleaños, que será a comienzos de septiembre. En verano abre todos los días (excepto los miércoles por descanso) para dar los desayunos, sigue para las comidas, retoma de nuevo por la noche. Es Otro Rollo.