Avi Loeb, el científico que cree en los extraterrestres, advierte sobre la IA: "No es inteligente, solo te estás volviendo vago"

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Para llegar a ser un experto en cualquier materia se requiere pasión y muchas horas de dedicación. La disciplina es una virtud que no se puede transferir de los humanos a las máquinas y es, por tanto, uno de esos rasgos que marcan la diferencia entre entes artificiales y seres vivos.Una disciplina cuya complejidad y amplitud exigen, desde el momento en que se decide emprender su estudio, profundizar en sus distintas áreas y especializarse en ellas. Es el caso, por ejemplo, de la astrofísica, la rama de la física que aplica sus leyes al estudio de todo aquello que existe más allá de la Tierra, es decir, del universo y de los elementos que lo conforman, como las estrellas, las galaxias, los planetas o la materia oscura, entre otros.Loeb y el análisis del mañana a través de la ciencia y la tecnología En dicho campo, hay un nombre destacado que es el de Avi Loeb, astrofísico teórico israelí-estadounidense, que ocupa el cargo de catedrático de Ciencia en la Universidad de Harvard. Loeb ha tomado peso en la comunidad astrofísica por sus controvertidas opiniones sobre la vida extraterrestre y sobre el objeto interestelar 3I/Atlas, al que catalogó en una de sus últimas polémicas como “nave nodriza destinada a sembrar tecnología en Júpiter”.La amplitud de miras con la que Avi Loeb observa los escenarios futuros que puede plantear la tecnología y su papel como docente sirvieron para que acudiera como invitado al espacio de opinión y debate que dirige y presenta el periodista británico Piers Morgan en su canal de YouTube.Una conversación que sirvió para conocer su opinión acerca de lo que puede suponer la inteligencia artificial y para que Avi Loeb mostrara sus dudas acerca de quién está avanzando y quién retrocediendo a causa de las facilidades, aunque con fallos groseros, que ofrece la IA y que él mismo detecta en sus estudiantes.Disminución de las capacidades cognitivas por el recurso fácil que ofrece la IA Ver esta publicación en Instagram El astrofísico de Harvard no dudó a la hora de reconocer que percibe en el trabajo de sus estudiantes " artículos científicos con referencias que son alucinaciones, sin comprender realmente los principios subyacentes”. Una cuestión que achaca a la inteligencia artificial y por la que teme consecuencias a largo plazo que puedan afectar a la capacidad humana general: “Me preocupa que quienes usan IA habitualmente se vuelvan más tontos, porque el cerebro es como un músculo, y si no se ejercita, se pierde masa muscular”, apuntó Loeb equiparando la capacidad de entrenar la mente como se prepara cualquier otro músculo.Tomar conciencia de esa tendencia a través de su alumnado y de los trabajos que presentan, en los que Loeb como experto en la materia es capaz de reconocer la mano de la inteligencia artificial por su falta de fiabilidad, ha llevado al científico a una conclusión que deja en mal lugar a ambos, humanos y tecnología: es posible que el amplio alcance que se otorga a la inteligencia artificial no sea más que disminución de la inteligencia humana.Avi Loeb dejó clara esa opinión al apuntar que “la IA podría tener capacidades cognitivas sobrehumanas solo porque los humanos se están volviendo más tontos al usarla para tareas que normalmente les exigirían pensar”. En palabras de Loeb, esto quiere decir que los humanos no solo acuden a los asistentes de IA cuando deben afrontar algo complejo, sino que lo hacen incluso para cuestiones básicas, desatendiendo de ese modo su capacidad cognitiva, de reflexión y de aprendizaje.Dejar de entrenar el cerebro humano sería, desde el punto de vista de Avi Loeb, dar una ventaja adicional a la inteligencia artificial y perder parte de la esencia que distingue a los humanos de las máquinas. El interés por aprender, la curiosidad, las ganas de mejorar y de abrir nuevos horizontes no deben ceder a la comodidad y mucho menos ante una herramienta cuya fiabilidad ponen en entredicho sus propios resultados, tal como destacó el académico.