El Centro Cultural Lola Flores de Jerez, dedicado a una de las grandes artistas de la ciudad, ha visto cómo su público se desploma año tras año desde que abrió sus puertas. Las cifras hablan solas. En 2023, su año de estreno, el centro reunió 19.794 visitantes entre el 31 de marzo y el 31 de diciembre, apenas nueve meses. En 2024 bajó a 12.165 y en 2025 se quedó en 10.332. Lo más llamativo: el primer año, incompleto, atrajo a más gente en nueve meses que el siguiente en doce. El efecto de ser llamativo en su apertura es lógico, pero lo cierto es que está lejos de consolidarse como un atractivo de la ciudad.Traducido a afluencia diaria, el batacazo es de lo más evidente. El museo pasó de unos 72 visitantes al día en 2023 a alrededor de 33 en 2024 y a cerca de 28 en 2025. La caída es del 54 %, lo cual impide que se pueda a día de hoy sacar beneficio a este centro que tanto esfuerzo supuso en la década anterior. Y 2025 no tiene excusa de estreno. Comparado con 2024 —dos ejercicios completos y, por tanto, equiparables—, el centro perdió 1.833 visitantes, un 15,1 % menos. Asimismo, hay que recordar que la plantilla está externalizada mediante una ETT y los diseños los aporta el Ayuntamiento, lo que deja a la entidad gestora con escaso margen propio. Hay que recordar que este centro es una antesala para una de las mayores apuestas culturales de Jerez, el esperado Museo del Flamenco. Ubicado contiguo al centro de Lola Flores, y teniendo la categoría de museo, se espera que sea un eje para el turismo de la ciudad y para la parte del centro que más cariño requiere. Sin embargo, las terribles cifras de falta de impacto del centro cultural Lola Flores anticipan malos augurios, en un tiempo además en que el turismo ha ido al alza. El telón de fondo es delicado. Fundarte, la entidad para la gestión cultural en el Ayuntamiento de Jerez, sigue en pérdidas: cerró 2025 con un resultado negativo de 566.577,39 euros, su peor dato. Sus fondos propios negativos se han disparado hasta los 2,63 millones, un 60 % más que en 2023. El efectivo cayó un 55 % en un año y los patrocinios privados se hundieron de más de 153.000 euros a apenas 1.350. La postura del Ayuntamiento de JerezDesde el gobierno local se aporta contexto a estas cifras. El impulso inicial de la apertura, como era previsible, ha menguado con el tiempo, una caída a la que se han sumado las complicaciones de accesibilidad derivadas de las obras en la zona, señalan desde el Consistorio. A ello hay que añadir un factor muy conocido en la ciudad: los jerezanos tienden a reservarse las dos jornadas anuales de puertas abiertas para entrar gratis. "En esos días hay cola", dicen fuentes del ejecutivo municipal.Con todo ello sobre la mesa, el Ayuntamiento confía en un repunte de cara al futuro. La previsión pasa por el impacto positivo de la apertura de Lola Flores II, prevista antes de que termine el año, a la que se irá sumando la futura puesta en marcha del Museo del Flamenco y los hoteles que actualmente se construyen en la zona. A esos factores se suma otro elemento que, según el Consistorio, debería ayudar: la consolidación de la Plaza Belén y el aumento de eventos en su entorno, que generan más visitas a lo largo del año. Citas como la Bulería, la Navidad o la Vendimia atraen a numeroso público a la zona y podrían contribuir a revertir, poco a poco, la tendencia a la baja que arrastra el centro.