La última polémica en Medina Sidonia enfrenta a un vecino, Pedro, con el alcalde, José Manuel Ruiz, en torno a lo ocurrido con un joven en la bolsa de empleo municipal. "Ha pasado ya más de un mes desde que denuncié públicamente la discriminación sufrida por mi hijo en la bolsa de empleo municipal, y el alcalde sigue sin dar explicaciones", explicaba este vecino que ha denunciado ante el Defensor del Pueblo una presunta discriminación por la discapacidad que sufre el joven. Su hijo se llama Mario, es auxiliar y tiene una discapacidad reconocida del 34% "por déficit de atención". Según relata el padre, el joven trabajó pero sufrió un presunto acoso, lo que derivó en una baja psicológica y en una denuncia ante la Inspección de Trabajo. Ese acoso habría sido por parte de una persona en la plantilla. El conflicto, sostiene, estalló después. Mario figuraba en la bolsa y debía incorporarse de nuevo en abril, tras Semana Santa. Pero, asegura Pedro, le saltaron el turno y colocaron a varios candidatos por delante. Al pedir explicaciones en el Ayuntamiento, dice que le respondieron que su hijo había quedado relegado por haber denunciado. Para él, eso es una represalia: "Yo no he denunciado al ayuntamiento. Yo he denunciado a un trabajador". Acudió al alcalde, que —según su versión— le dijo que "no sabía de nada" y que ya se informaría. Más de un mes después, denuncia, no ha recibido respuesta. El caso está ya en manos del Defensor del Pueblo andaluz y de su sobrino abogado.provincia cádizEl alcalde de Medina aclara su citación como investigado por presunta prevaricación administrativa: "No se pierde dinero" Francisco RomeroJosé Manuel Ruiz sostiene que se trata de "un tema totalmente político" y que "el PSOE está detrás", acusando al padre de ser "una marioneta del Partido Socialista" que lleva años persiguiéndolo y acosándolo en redes sociales. Sobre los hechos, el alcalde da una versión muy distinta. Afirma que el joven, la última vez que entró a trabajar, tuvo un enfrentamiento con varios compañeros. Y que el origen fueron unas presuntas amenazas: según Ruiz, dijo en reiteradas ocasiones que "le voy a meter dos tiros en la cabeza" al alcalde, e incluso que iba "a meter fuego a su casa". El encargado —relata— le advirtió de que esas palabras no podían decirse en el centro de trabajo. En la cuadrilla, entre las personas que habrían oído esas palabras, estaba la propia hermana del alcalde, que le reprendió directamente.Al día siguiente, prosigue el regidor, el joven apareció acompañado de su padre y su hermano y comenzaron a gritar e insultar al encargado, llegando a intentar acceder al local hasta que intervino la Policía Local. Todo esto según la versión del Ayuntamiento. Un perito de la empresa municipal habría emitido después un informe recomendando que el joven no se reincorpore. Por eso, explica, se le abrió un expediente y se saltó su turno en la bolsa mientras este siga abierto. El alcalde niega además cualquier discriminación por discapacidad: asegura que al joven "se le ha adaptado el puesto de trabajo" y que entró las veces que le correspondió.Réplicas cruzadasConfrontado con la versión municipal, Pedro responde tajante: que lo del expediente "es mentira" y reta al Ayuntamiento a enseñarlo. Reconoce que sí hubo un rifirrafe a la hora del bocadillo —menciona comentarios ante la hermana del alcalde, que trabajaba junto a su hijo—, pero rebaja su alcance. Sobre la frase de los dos tiros, admite que se dijo, pero la enmarca en una expresión coloquial andaluza sin intención real. Lo de quemar la casa, en cambio, lo niega de plano: "Eso es mentira de él". Y rechaza vínculo político alguno: dice que solo publicó en Facebook quejas sobre las obras de su calle. Insiste en que todo es una represalia, ya que los hechos ocurrieron en abril y desde entonces han entrado otros candidatos.El alcalde aporta un último dato: asegura que el joven, antes incluso de saber del expediente, los denunció ante la Inspección de Trabajo por acoso laboral, un caso que —afirma— se archivó de inmediato porque "llevaba un día trabajando". Mantiene tener el informe del perito y reitera que su hermana fue quien respondió al joven, momento en el que este se alteró y tuvo que intervenir el encargado. "Hasta ahí la realidad de la película", zanja.En cualquier caso, el asunto ya está en el Defensor del Pueblo y se suma a la difícil situación que por momentos se vive en Medina, con varias denuncias cruzadas en los últimos tiempos. Y donde el alcalde lo que ve es un caso político más que una queja de un empleado eventual.