Recibo de la luz. Foto: ambito.comEl sistema eléctrico colombiano enfrenta desafíos importantes ante la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño, una situación que podría incrementar la presión sobre la infraestructura energética del país y afectar la estabilidad en el suministro de electricidad. Frente a este panorama, empresas de distintos sectores económicos han comenzado a analizar alternativas que les permitan garantizar la continuidad de sus operaciones y reducir su exposición a eventuales contingencias.En este contexto, el almacenamiento energético y la generación distribuida han ganado relevancia como soluciones que contribuyen tanto a la eficiencia energética como a la reducción de costos asociados al consumo de electricidad. Estas tecnologías permiten disminuir la dependencia de la red convencional y fortalecer la capacidad de respuesta de las organizaciones ante posibles interrupciones en el servicio.Especialistas del sector coinciden en que la integración de sistemas de energía solar con tecnologías de almacenamiento ofrece beneficios significativos para las empresas. Entre ellos se destacan una mejor gestión del consumo energético, la optimización de los costos operativos y la disponibilidad de respaldo en momentos de fallas o restricciones en la red eléctrica.Estas soluciones pueden implementarse bajo dos modalidades principales. La primera corresponde a los sistemas conectados a la red, conocidos como On-Grid, en los que la energía generada y almacenada complementa el suministro tradicional, permitiendo cubrir una parte importante de la demanda durante determinados periodos.La segunda modalidad son los sistemas autónomos o Off-Grid, diseñados para satisfacer la totalidad de las necesidades energéticas sin depender de la infraestructura eléctrica convencional. Esta alternativa resulta especialmente útil para industrias ubicadas en zonas apartadas o para operaciones que requieren un suministro ininterrumpido.¿De cuánto sería el ahorro de energía con este método?Además de brindar respaldo energético, estas tecnologías representan una oportunidad para reducir de manera considerable el consumo proveniente de la red pública. Dependiendo de las características de cada proyecto, algunas empresas pueden alcanzar niveles de ahorro que cubran gran parte de sus requerimientos energéticos alcanzando el 100 %, fortaleciendo al mismo tiempo su capacidad para enfrentar fluctuaciones en el suministro.Recomendado: Relevante | Corte canadiense avala suspensión de contratos de gas de Canacol en ColombiaSectores como la salud, las telecomunicaciones, los centros de datos y la industria manufacturera figuran entre los principales beneficiarios de este tipo de infraestructura. En estas actividades, cualquier interrupción en el servicio eléctrico puede generar pérdidas económicas, afectar procesos críticos y comprometer la prestación de servicios esenciales.Para Alexandra Rasch, CEO y fundadora de Caban Energy, el contexto actual exige una mayor preparación por parte del sector productivo. “Hoy más que nunca es necesario que Colombia fortalezca sus alternativas energéticas y avance hacia modelos más inteligentes que permitan anticiparse a posibles escenarios de presión sobre la red eléctrica”, afirmó.La directiva señaló además que el propósito es proporcionar herramientas que permitan a las compañías mantener la continuidad de sus operaciones incluso en escenarios complejos. “Trabajamos para brindar soluciones que ayuden a las empresas a garantizar su continuidad operativa, especialmente en sectores con alta demanda energética, mientras impulsamos una infraestructura más preparada, eficiente y sostenible para el futuro de Colombia”, concluyó.