Barro, celosías y plantas: la casa experimental de la Univesidad de Málaga que baja diez grados sin gastar energía en plena ola de calor

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El campus de Teatinos de Málaga tiene un punto caliente: un aparcamiento de asfalto donde la falta de arbolado dispara el efecto isla de calor. Justo ahí, una pequeña vivienda lleva meses demostrando que es posible estar hasta diez grados más fresco que en el exterior sin encender el aire acondicionado.El proyecto se llama Lab Patio 2.12 y lo impulsan la Fundación Todobarro y la Universidad de Málaga. Su punto de partida fue una vivienda diseñada por estudiantes de cuatro escuelas técnicas andaluzas para el Solar Decathlon Europe de 2012, donde obtuvo el segundo premio. Años después, el edificio estaba prácticamente abandonado. La fundación lo recuperó y lo transformó en un laboratorio de investigación sobre arquitectura y cambio climático.La idea central no es nueva, pero sí su aplicación: recuperar técnicas de la arquitectura mediterránea tradicional y combinarlas con tecnología actual para reducir la temperatura con un consumo energético casi nulo.Celosías que enfrían con el vientoEl elemento más visible son dos grandes celosías cerámicas fabricadas con impresión 3D. Están orientadas para aprovechar los vientos predominantes de la zona y aceleran la circulación del aire mediante el efecto Venturi, expulsando el calor acumulado en el interior. Cuando las temperaturas suben, un sistema de riego por goteo las humedece y enfría el aire por evaporación antes de que entre en la vivienda.El barro también trabaja en otros frentes: superficies cerámicas que absorben humedad y la liberan gradualmente, y jardines verticales que reducen la temperatura a través de la evapotranspiración de las plantas.Una 🏡 Casa-Patio instalada en el Campus de Teatinos investiga cómo reducir el calor sin consumo energético: hasta 🌡️ diez grados menos en su interior gracias a soluciones bioclimáticas 🔗 https://t.co/ClTKKd5DaN pic.twitter.com/u6fpdE643f— Universidad de Málaga (@InfoUMA) June 22, 2026Un jardín pensado para dar sombra y refugioLa vivienda está rodeada de especies mediterráneas resistentes al calor y al escaso riego. Un emparrado que aún está creciendo cubrirá buena parte de la cubierta: sombra en verano, luz en invierno. El espacio incluye también bancos cerámicos elaborados en Andalucía y gaviones construidos con restos reciclados de las propias celosías, y funcionará como refugio climático para estudiantes y personal del campus.Todo lo que ocurre en Lab Patio 2.12 se mide en tiempo real. Los resultados determinarán qué soluciones pueden aplicarse a futuros edificios. La vivienda acogerá además la Cátedra de Cambio Climático de la UMA, la Cátedra Bilba de Arquitectura Ambiental Avanzada y la sede de la Fundación Todobarro.