La Sierra de la Estrella portuguesa, que alcanza su punto más alto en la Torre con 1.993 metros, forma parte del extremo occidental del Sistema Central y es una de las grandes desconocidas del país vecino. Este Parque Natural, clasificado como Geoparque Mundial de la Unesco , está dividido entre seis municipios y se extiende por más de 100.000 hectáreas de paisajes. Un territorio para descubrir con la calma y en el que el viajero puede encontrar senderos, miradores, ríos, lagunas, pueblos de montaña, castillos y hasta glaciares. En el corazón de esta reserva natural, a 1.250 metros de altitud y con vistas panorámicas de las montañas, el valle Glaciar de Zêzere y la localidad de Manteigas, se encontraba la antigua Pousada de Sao Lourenço , un alojamiento que contaba con arquitectura de Rogério de Azevedo y diseño interior de la artista Maria Keil y que abrió sus puertas en 1948. Posteriormente cayó en el abandono hasta que en 2018 –tras varios años de restauración– Isabel Costa y Joao Tomás decidieron darle una segunda oportunidad. Con su apertura, Casa de Sao Lourenço – Burel Panorama Hotels –un alojamiento que lleva también el sello de Relais & Châteaux – se convirtió en el primer alojamiento de montaña de lujo en estas montañas de Portugal. En 2021, este cinco estrellas fue reconocido con el Premio Nacional de Turismo en la categoría de Turismo Auténtico gracias a promoción y difusión de los recursos culturales y naturales del parque que lo acoge y por su contribución en la conversión de este en un destino de referencia. Y no es de extrañar que su éxito fuera inmediato, pues esta familia –sus hijos también están involucrados en el proyecto– muestra un gran amor por estas tierras, su cultura y tradiciones. Así, son también propietarios de la famosa firma Burel Factory , un negocio cuya misión está profundamente arraigada en la recuperación y puesta en valor de procesos ancestrales, con el fin de transmitir el legado y los conocimientos de la producción textil portuguesa. Bajo esta línea de trabajo, esta familia fabrica un tejido tradicional de la zona, el burel. Este se elabora 100% con lana de oveja que, tras ser tejida, pasa por un proceso de batido que apelmaza las fibras, lo que le otorga resistencia. De ahí que se utilice no solo para prendas de ropa, sino también para el diseño de interiores. Para llegar hasta la actual Casa de Sao Lourenço – Burel Panorama Hotels, se buscó, en primer lugar, preservar la historia del edificio y su integración en el paisaje, algo que supieron plasmar a la perfección los arquitectos de P-06 y Site Specific. Este hotel boutique hace gala de verdadero lujo, el que no tiene acabados ostentosos, instalaciones pomposas y servicios de moda a precios desorbitados, sino vistas de ensueño, exquisita atención, trato cercano o gastronomía local con productos frescos. Cuenta con tan solo 15 habitaciones y cinco suites , todas ellas diferentes y con cristaleras de suelo a techo que permiten disfrutar de los increíbles paisajes de la Sierra de la Estrella. Su diseño combina lo antiguo con lo moderno, como hormigón con madera o el burel –presente en todas partes– con la lana. Además, una de los dormitorios se encuentra en el edificio original donde se conservan muebles de madera de castaño también originales de Maria Keil. Los precios por noche van desde los 285 euros en temporada baja y desde los 356 euros en temporada alta. Su restaurante, Fatiga , cuenta con una carta que reinterpreta el recetario tradicional portugués con sabores contemporáneos en los que se prioriza la frescura y estacionalidad de los ingredientes locales de la Sierra de la Estrella, a la que también celebra. Los comensales pueden disfrutar, bajo un techo de estrellas doradas elaboradas con burel, de la propuesta de los chefs Miguel Ramos y Marco Lágeo que incluye exquisiteces como el cremoso arroz con costilla de jabalí, castañas y morcilla; el bacalao curado a la Conde da Guarda con pan de maíz o los buñuelos de alubias Manteigas con arroz y hojas de nabo. Junto a este, hay un salón con chimenea donde tomar un cóctel, leer un libro o, simplemente, relajarse. Las instalaciones se completan con un gimnasio y un spa con piscina cubierta con circuito de hidromasaje que se conecta directamente con una pequeña piscina exterior mediante un pasaje de agua, tres salas de tratamiento y una de relajación, sauna y baño de vapor con vistas a la montaña. En sus tratamientos, ¡y qué tratamientos!, utilizan hierbas autóctonas infusionadas en una base de aceite de oliva y almendras dulces. Como colofón, desde este alojamiento ofrecen diferentes actividades para completar la estancia como pueden ser visitas a la fábrica de Burel, workshops con artesanos, catas de vinos, observación de estrellas o rutas a pie o en bicicleta por la Sierra de la Estrella. Los que tras pasar una estancia redonda en este rincón portugués deseen seguir explorando el área pueden acercarse hasta Santar para descubrir sus jardines y sus exquisitos vinos y alojarse en el Relais & Châteaux Valverde Santar Hotel & Spa.