Existe un fenómeno meteorológico capaz de transformarse con una rapidez sorprendente y alcanzar niveles de intensidad que superan a las tormentas habituales. Ocurre cuando ciertas condiciones atmosféricas se alinean de forma perfecta, desencadenando un proceso acelerado que puede cambiar el comportamiento del clima en cuestión de horas y generar impactos severos.