Y, al tercer día, el chavismo apareció. No para rescatar, ayudar o construir –acciones desconocidas para ellos–, sino para prohibir, obstaculizar, limitar y en el mejor de los casos enlentecer las acciones de salvamento que desde el inicio llevan adelante los ciudadanos voluntarios y ahora los equipos internacionales. En esta última jornada hemos presenciado imágenes tan hilarantes como descorazonadoras: militares observando a los rescatistas trabajar sin mover un dedo o tomando los datos de los civiles como requisito para entrar en la zona de desastre, en lugar de ser ellos mismos los primeros en movilizarse para cumplir esa función. En total, si se suman militares activos, reservistas y milicianos, Venezuela dispone de más de 330.000 personas vinculadas a su estructura... Ver Más