Jason Rubin, cofundador de Naughty Dog, explica la difícil relación con Universal y la oportunidad que se desaprovechó con Crash Bandicoot.Crash Bandicoot es una saga de videojuegos creada por Naughty Dog y de la cual se encargaron durante sus tres primeras entregas, además del destacado Crash Team Racing. A partir de entonces la licencia pasó a través de muchas manos con más o menos suerte, incluyendo Universal, Vivendi o Activision.En una entrevista con Jason Rubin (cofundador de Naughty Dog), el creativo comenta que la relación con Universal fue complicada, y que había una colaboración "pésima" en todos los sentidos. Explica que fue "extremadamente difícil" despedirse del personaje, y que no resultó nada sencillo trabajar en las circunstancias que tuvieron que hacerlo.La difícil relación de Naughty Dog con UniversalJason Rubin manifiesta que el último videojuego de Naughty Dog con Crash fue gracias a Sony, la cual fue realmente la compañía que acabó mediando y apoyando sus videojuegos: "Crash Team Racing existió gracias a que Sony hizo lo correcto", pero aclara que sería la última vez que eso ocurriría.Rubin también afirma que a pesar de generar más de 100 millones de dólares gracias a los juegos de Crash Bandicoot, el trato seguía siendo desastroso. En este sentido, el creativo señala que Universal solo ponía el dinero y la posesión de la licencia, pero nada más. Todo el talento creativo venía exclusivamente de Naughty Dog, y eso es algo de lo que Universal era completamente consciente.Universal demostró una formas empresariales tóxicas, con una profesionalidad cuestionable. Para ejemplificarlo, Rubin cuenta una anécdota en que un empleado de Universal llegó a la oficina y colgó una diana en la pared. Dicha diana tenía agujeros de balas reales y se dirigió a los desarrolladores de Naughty Dog afirmando que "no tenía mala puntería": era una amenaza completamente fuera de lugar.Rubin ilustra otros ejemplos de la problemática relación con Universal: "Nos pusieron a trabajar en un edificio muy corporativo, en el que la mayor parte de escritorios se encontraban en el pasillo. Por la noche, el calor era muy elevado. El aire acondicionado se desactivaba a las 18:00, pero nosotros seguíamos trabajando hasta las 4:00 de la madrugada".Explica Rubin que había veces que se encontraban a cerca de 40 grados de temperatura en el interior del edificio: "Lo sé porque los servidores se apagaban cuando alcanzaban esa temperatura. No nos permitían poner aparatos de aire acondicionado, así que llevábamos un ventilador e hielo para hacer posible el desarrollo de Crash Team Racing".Rubin explica que en Universal eran conscientes de que aportaban poco valor, más allá de dar el dinero y proporcionar un lugar de trabajo en la planta 34º del edificio: "Podría hacerse una película sobre esto, fue una locura". Menciona que no fue difícil despedirse de Universal. Sin embargo, le da pena que el personaje de Crash no haya llegado a más: "Si la relación hubiese sido mejor, Crash podría haber tenido hasta su propia atracción en Universal Studios".