Gobierno De la Espriella tendrá una tarea titánica en el manejo de deuda: Banco de Bogotá

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El Banco de Bogotá anticipa que el nuevo Gobierno enfrentará persistentes problemas de caja.Imagen: Anna Nekrashevich en Pexels.El próximo 7 de agosto, el gobierno de Abelardo de la Espriella recibirá una compleja herencia financiera según el Banco de Bogotá, pues la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Hacienda dejó sembrada la necesidad imperativa de que se implementen múltiples y cuantiosas operaciones de manejo de deuda, siguiendo el camino de ingeniería financiera liderada por Javier Cuéllar desde 2025.De acuerdo con la entidad financiera, la ejecución de estas operaciones será clave para intentar reducir la presión de un gasto en intereses que, según las proyecciones, superaría el 4 % del PIB a partir de 2027. Esta estrategia busca no solo aliviar la carga financiera, sino también contener el riesgo de refinanciación ante los abultados vencimientos de deuda interna que se avecinan en los próximos años.El Banco de Bogotá explicó que la ingeniería financiera de Crédito Público está obligada a continuar debido a la alta dependencia de la financiación por operaciones de tesorería y a una estrategia de pesificación que otorga una mayor ponderación a la deuda interna frente a la consecución de recursos en el exterior.Sobre este punto, la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia sostiene que la estrategia ejecutada por Crédito Público ha sido insuficiente para cambiar la tendencia de deterioro de las finanzas públicas y ha resultado limitada para contener el avance estructural del pago por intereses en relación con el PIB.Su análisis advierte que las mejoras logradas en 2025 y 2026 podrían ser solo transitorias, ya que las reducciones de deuda observadas se verían atenuadas por la necesidad de realizar nuevas emisiones para solventar la liquidez en mínimos.Caja en mínimos y un déficit en ascensoA pesar de estas maniobras, el Banco de Bogotá anticipa que el nuevo Gobierno enfrentará persistentes problemas de caja. Las cifras del Ministerio de Hacienda revelan que la disponibilidad final al cierre de 2026 se situaría en apenas $7,1 billones, el segundo nivel más bajo en dos décadas, lo que deja un margen de maniobra extremadamente reducido para el inicio del nuevo mandato.El panorama fiscal que dibuja la entidad financiera sugiere, según sus cálculos, que el déficit fiscal este año cerraría en un 6,7 % del PIB y escalaría hasta un 7,5 % del PIB en 2027 si no se toman medidas correctivas inmediatas.Ante este escenario, los analistas coinciden en que la tarea fiscal debe iniciar sin dilaciones en 2026. Para ello, el nuevo Gobierno se vería forzado a emprender una doble vía que incluya un recorte de gasto primario de entre el 2 % y el 3 % del PIB en el corto y mediano plazo y la aprobación de un proyecto de reforma tributaria estructural.Aunque se prevé que en 2026 se cumpla la meta de ingresos, para 2027 se requiere un aumento de recursos de al menos $30 billones (1,4 % del PIB) para evitar que el desajuste de las cuentas públicas se vuelva insostenible. Como concluye el Banco de Bogotá, la estabilización de las finanzas nacionales requerirá, a partir de ahora, una «labor titánica».—