He tenido ocasión de leer un texto que me ha llamado la atención, porque tiene que ver con las incógnitas suscitadas por la creciente presencia de la llamada inteligencia artificial en el ámbito académico. Hasta ahora el asunto me había preocupado solo pensando en la evaluación de los alumnos. La frecuente solicitud de los que aspiraban a nota: «si le parece, puedo entregarle un trabajo adicional», puede acabar traducido como «si le parece, le fusilo algo que encuentre en internet». Me temo que esto –al menos en humanidades– va a convertir en obligado el examen oral, del que he solido liberar a mis alumnos porque aumenta la transparencia de sus debilidades expositivas y baja la calificación, mientras que el papel... Ver Más