Con las restricciones por la pandemia, buena parte de la prostitución se trasladó de locales a pisos clandestinos. Una tendencia que aún se mantiene. En España, al no estar regulada, permanece en un limbo: la alegalidad . No está penado ejercerla, pero sí el proxenetismo. También la explotación sexual. Por eso, para que los Cuerpos policiales puedan actuar contra las redes que se lucran esclavizando, en su mayoría, a mujeres, tienen que detectar primero a víctimas de alguno de estos ilícitos. Es lo que ha ocurrido en la bautizada como operación Atalaya, que permitido asestar un golpe a dos clanes: uno español y otro brasileño, que operaban en las provincias de Barcelona y Gerona, lucrándose con la prostitución 'low cost'.... Ver Más