Repetir una final dos veces y no decidirse el título hasta la tercera es del todo excepcional, pero así sucedió en la Copa de 1928, de la que el Barça se acabó proclamando campeón tras jugar tres partidos contra la Real Sociedad. El primero acabó en tablas el día 20 de junio (1-1), por lo que se repitió dos días después; el resultado final fue idéntico, de modo que se programó una tercera final… Aún no se había implantado en el Reglamento la disputa de una prórroga y, si era necesario, el lanzamiento de penaltis.Leer más]]>