Si un trabajador es despedido en la provincia de Barcelona y considera que ha sido víctima de una injusticia, entre que pone la demanda y recibe la sentencia pasarán, de media, un año y siete meses. El "colapso" judicial supera los dos años en aquellos casos que reclaman una categoría profesional no reconocida o que se reconozca que su lesión tiene un origen profesional, según datos recopilados por el sindicato UGT de Catalunya. Seguir leyendo....