Esto es un eterno dèjà vu. Cuando parece que se acerca el momento de sentar las bases de una reconciliación entre Carlos de Inglaterra y el Príncipe Harry , siempre aparece algo en el camino que lo imposibilita y todo vuelve a la casilla de salida. Ahora, y tras anunciarse el regreso a Reino Unido de la familia Sussex con motivo de los Juegos Invictus, se les ha negado la solicitud de protección policial financiada con fondos públicos. Así que el monarca inglés se quedará sin ver a sus nietos otra vez salvo milagro. Ha sido uno de los grandes temas para la prensa inglesa en estas últimas semanas: la posible vuelta del hijo pródigo a Reino Unido. Y con la familia al completo, desde Meghan Markle hasta sus hijos, Archie y Lilibet, quienes no han pisado suelo inglés desde su precipitada y famosa marcha a Montecito en 2020 tras renunciar a sus deberes monárquicos. Pero parece que esta vez tampoco habrá regreso de la familia al completo y que solo Harry viajará a las islas, concretamente a Birmingham, en julio para asistir a los Juegos Invictus. Todo ha dado un vuelco y ahora la prensa británica cree que el Príncipe Harry está a punto de reconsiderar todos sus planes con respecto a su visita, así como los de Meghan, Archie y Lilibet. Y por una razón muy específica: la seguridad de su familia. Todo un clásico y motivo perenne de disputa del hijo menor de Carlos de Inglaterra. Según ha informado 'The Telegraph', el hijo menor del rey Carlos III recibió hace unos días una notificación del Comité Ejecutivo Real y de Personalidades Importantes (RAVEC) en la que le comunicaban que había sido rechazada su solicitud de protección, lo que naturalmente le obligaba a realizar una revisión de sus iniciales intenciones y reconsiderar la participación de su familia en esta gira. Tras la decisión del Ministerio del Interior británico, allegados cercanos a los duques de Sussex declararon a los medios que esta circunstancia «crea deliberadamente condiciones que hacen prácticamente imposible» que toda la familia viaje a Reino Unido. «Incluso Harry se mostró molesto», añadieron. El rechazo de su solicitud de protección significa que, fuera de las propiedades reales, simplemente no se beneficiarían de la protección policial financiada con fondos públicos. Este es un tema de lo más delicado y crucial para Harry, quien desde el famoso Megxit, ya no recibe protección automáticamente cuando viaja a Inglaterra. La Familia Real sostiene que, dado que ha optado por retirarse de toda vida pública relacionada con la Corona, no puede tener guardaespaldas a su disposición (o solo en casos excepcionales). A menos, claro está, que los pague de su propio bolsillo. Y nunca ha parecido dispuesto a hacer esto. Más que el dinero, lo considera una cuestión de honor. Se dice que la familia, residente en California desde hace seis años, recibió una invitación del propio Carlos de Inglaterra para pasar parte de su estancia en una propiedad real, aunque no se ha revelado cuál. Nadie más que él desea ver a la familia, y más concretamente a sus nietos, con los que no ha tenido contacto de ningún tipo desde su mudanza a Montecito. Dicen que está desolado. Parece que las cosas seguirán igual salvo milagro. Ahora la cuestión se centra más en si se ve con Harry en solitario.