Thaddeus Daniel Pierce nació en julio de 2025, pero el embrión del que surgió había sido creado en 1994 y permaneció criopreservado durante 11.148 días. El caso marca un nuevo récord médico y vuelve a abrir una pregunta incómoda: hasta dónde puede llegar la fecundación in vitro cuando la biología, la familia y el tiempo dejan de avanzar al mismo ritmo.