El centro penitenciario de Almería se ha convertido este fin de semana en el escenario de un grave problema de seguridad que ha puesto en jaque la integridad de sus trabajadores e internos.El sindicato Tu Abandono Me Puede Matar (Tampm), que ostenta la mayor representación laboral dentro del establecimiento penitenciario de la provincia, ha denunciado públicamente un altercado de "extrema gravedad" acontecido durante la mañana de este domingo.Los hechos se desencadenaron a media mañana del domingo, cuando saltaron de forma simultánea todos los sistemas de alerta del centro penitenciario. El origen del conflicto se localizó en el módulo número 7 de la prisión, donde se inició una violenta pelea de carácter multitudinario. En la reyerta participó de forma activa un elevado número de internos, lo que complicó enormemente las labores iniciales de contención y provocó una situación de extrema tensión en el departamento.Lanzamiento masivo de sillas y mobiliario LDurante el enfrentamiento, varios de los internos implicados comenzaron a utilizar el mobiliario del recinto como armamento improvisado, llegando a producirse un lanzamiento masivo de sillas y otros objetos contundentes. Esta reacción violenta generó un escenario de gran peligro tanto para los propios reclusos como para los funcionarios de servicio que se encontraban en el lugar en aquel momento.Las dotaciones de vigilancia ordinarias del módulo resultaron insuficientes para aplacar la trifulca. La dirección del centro se vio obligada a movilizar de forma urgente a un importante contingente de funcionarios procedentes de otros departamentos y áreas de la prisión almeriense. Varios internos heridos y siete trasladados a aislamientoSegún ha confirmado la sección sindical de Tampm, varios internos sufrieron lesiones de diversa consideración como consecuencia directa de los golpes y los objetos arrojados durante la pelea. Todos los afectados requirieron ser trasladados de inmediato a las dependencias de la enfermería del propio establecimiento para recibir asistencia médica.La dirección de la prisión adoptó medidas disciplinarias y de seguridad inmediatas para evitar que se reprodujeran los actos vandálicos. Un total de siete internos, identificados de forma clara como participantes principales de la agresión multitudinaria, fueron aislados del resto de la población reclusa, siendo trasladados de urgencia al departamento de aislamiento con el fin de pacificar el módulo y garantizar el normal funcionamiento ordinario de la institución.El sindicato asegura que la falta de personal en la cárcel de Almería provoca que se registren de forma habitual jornadas críticas en las que las dotaciones se sitúan por debajo de los niveles mínimos deseables para asegurar un servicio público penitenciario de calidad y sin riesgos.