María Peláe, Falete, Laura Gallego, Manolo Rosado y Jedet abanderan la «igualdad y libertad de sevillanas maneras» en el Pregón del Orgullo de Sevilla

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Ya es oficial: la celebración del Orgullo en Sevilla ha comenzado, y lo ha hecho en la tarde de este jueves 25 de junio en la Alameda de Hércules. Cientos de personas se desplazaron al centro neurálgico de la diversidad en la ciudad para ser testigos del primero de los actos de la programación prevista para el fin de semana. Un itinerario que inundará parte de la capital hispalense de libertad, reivindicación y banderas arcoíris. El tradicional pregón fue el encargado de marcar el inicio de los actos LGTBIQ+ que tendrán lugar en los próximos días. Como novedad, este año no habría solo un pregonero, sino cinco : María Peláe, Falete, Laura Gallego, Manolo Rosado y Jedet. A las 20 horas, cuando estaba previsto el inicio del acto, apenas una veintena de asistentes ocupaban la pista. Diez minutos después, ya se habían llenado las primeras filas, e hizo falta casi media hora para que la multitud llegara a poco menos de la mitad de la explanada. Entre el público, niños, jóvenes, adultos y mayores , porque si de algo no entiende la lucha por los derechos LGTBIQ+ es de edad ni generaciones. Mientras el autobús que trasladaba a los pregoneros recorría la calle Torneo rumbo a la Alameda, la espera estuvo amenizada por la música y las intervenciones de los presentadores. El Ayuntamiento de Sevilla, entidad organizadora, quiso además subrayar el carácter inclusivo del evento con la presencia de una intérprete de lengua de signos, para que así «el pregón del Orgullo sea accesible para todo el mundo» , destacaron los maestros de ceremonia. El primer pregonero en intervenir fue Manolo Rosado , que dejó claro desde el principio que el Orgullo consiste en «celebrar quienes somos, llenar calles de color, libertad y dignidad, pero sin olvidar que hay heridas que aún siguen abiertas». Durante su discurso puso el foco en el acoso que sufren muchos jóvenes del colectivo. « El bullying no es una broma, no es cosa de niños . Demasiadas veces deja cicatrices que duran toda la vida», señaló, antes de defender que «ningún niño, niña o joven debería crecer siendo señalado por ser quien quiere ser». Rosado dedicó sus palabras a Sandra Peña , pero también a quienes han luchado por los derechos LGTBIQ+. Y en «uno de los mejores días de mi vida», aprovechó para gritar que «nadie debería tener que esconderse para ser feliz». También señaló que «el compromiso con la igualdad se construye desde cada pueblo, ciudad, barrio o campo» y concluyó asegurando que «las calles son vuestras porque sabemos que estamos en el mejor Orgullo del sur de Europa». A continuación, Jedet centró buena parte de su intervención en los avances logrados por el colectivo y en los desafíos pendientes. No sin antes confesar que, por suerte, «me he dado cuenta de que hay más amor que gente que nos odia». Aun así, proclamó que «el Orgullo es una fiesta, sí claro, pero nunca debemos olvidar que el Orgullo es una lucha. Hemos avanzado muchísimo, pero todavía queda un largo camino por recorrer». Sus palabras más aplaudidas llegaron al señalar que «todavía hay gente que piensa que nuestros derechos son negociables, y no lo son . Los derechos humanos no son una opinión. La dignidad de las personas no se debate, y el amor nunca va a ser el problema», añadió. Para Jedet, «el Orgullo no pertenece a una sola generación, es una antorcha que vamos pasando de unas a otras para que la llama nunca se acabe».