Más de 150 bebés murieron en una década por fallos «evitables» en un hospital en Nottingham

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Más de 500 madres y bebés murieron o sufrieron daños que podrían haberse evitado debido a una atención deficiente en un hospital del Reino Unido , según un informe publicado este miércoles, en el último escándalo relacionado con la maternidad en el país. Al menos 156 bebés y seis madres murieron en dos unidades gestionadas por el Nottingham University Hospitals Trust, en el centro de Inglaterra . Es el resultado de la mayor investigación sobre maternidad en la historia del Servicio Nacional de Salud (NHS), que ha afectado a 2.500 familias en casos que abarcan un periodo de 13 años, desde 2012 hasta 2025. Estos datos llegan después de otras investigaciones realizadas en los últimos años que pusieron de manifiesto una crisis en la atención a las madres y los bebés en Inglaterra. La autora del informe, la comadrona jefe Donna Ockenden, descubrió una «cultura de acoso y tóxica» en los dos hospitales de maternidad de la fundación, «contaminada» por una «pequeña minoría de líderes poderosos». De los bebés fallecidos, 94 fueron mortinatos y 62 perecieron poco después del nacimiento por diversas afecciones, entre ellas la falta de oxígeno e infecciones nosocomiales, según Ockenden. Entre los niños que perdieron la vida en este complejo hospitalario, se encuentra Harriet, la hija de Sarah y Jack Hawkins, que debería haber nacido sana, pero nació muerta en 2016 . Los dos miembros de la pareja eran sanitarios de alto nivel en el consorcio en aquel momento. « No consigo entender... Cómo nos hicieron esto a nosotros y cómo se lo hicieron a todas estas familias», ha declarado Sarah Hawkins, fisioterapeuta, tras la publicación del informe. Con ella coincide su marido, que lamenta que sus preocupaciones fueron «desestimadas» y no se tomó «ninguna medida al respecto». Y ha añadido: «No se nos dijo la verdad sobre lo que ocurrió, ni siquiera después de la muerte». El antiguo médico del centro afirmó que las conclusiones marcaban el final de una «campaña implacable y, en ocasiones, casi insoportable de diez años» para conocer la verdad sobre las deficiencias.